Por Ernesto Partida Pedroza
La pobreza está perfectamente articulada con la ignorancia, la corrupción, la inseguridad, la impunidad, la drogadicción y el narcotráfico.
La articulación de todos estos problemas constituye un verdadero monstruo de dimensiones colosales contra el cual no existe poder humano que lo pueda derribar con éxito.
Este monstruo tiene tal poder que tiene al pueblo perfectamente domesticado.
Los grupos que se forman para combatir los problemas específicos son tragados por este convirtiéndolos es sus propios aliados.
De repente surgen grupos preocupados por la pobreza de ciertas personas y se organizan hace aliviarla, pero con el tiempo se dan cuenta que se necesita hacer muchas otras cosas para erradicarla de fondo y al tiempo abandonan esa lucha.
Lo que hacen algunos de estos grupos es lo meramente asistencial, con el tiempo se dan cuenta que se requiere trabajar con una educación y cultura diferente, mismas que no existen como para erradicarla.
Hay grupos que se forman para estudiar y combatir la inseguridad, hacen acopio de toda la información y tratan de difundirla creyendo tal vez que con la sola difusión contribuye a descender los altos niveles de la delincuencia.
Con el tiempo se dan cuenta que la inseguridad está perfectamente articulada con la corrupción y esta con la impunidad y esta con la apatía de la población.
Algo que hace grande al monstruo es nuestra ignorancia, nuestro miedo, nuestra resistencia al cambio y sobre todo, la ausencia de algo que nos cobije como lo hace ese monstruo.
La historia de México es un vivo testimonio de esa articulación perversa, que es la que ha impedido el pleno desarrollo de la sociedad.
No existen los contrapesos para combatir al monstruo con éxito.
La solución que los hombres han tratado de darle a los problemas sociales es combatiendo al monstruo, pero esto resulta contraproducente, porque este responde con mayor fuerza que nos aplasta.
Decía Goethe: “Contra la estupidez, hasta los Dioses luchan en vano”.
En lugar de “estupidez” pongamos cualquier otro mal que padecemos actualmente, llámese delincuencia, corrupción, drogadicción, narcotráfico, apatía, etc.
Tal vez usted se pregunte ¿Cómo es que le han hecho las sociedades que han tenido éxito en la lucha contra los grandes males?
La respuesta está en la creación de un proyecto que nada tiene que ver con lo negativo, sino con lo positivo, en el caso de la pobreza, no se lucha contra la pobreza, sino en pro de la riqueza; no se lucha contra la corrupción, sino por la creación de una cultura de la legalidad; no se lucha contra la ignorancia, sino en pro de una educación integral.
De hecho, la base de la construcción de una sociedad moderna radica en la creación de una visión del país, es el dibujo del estado ideal y al mismo tiempo en la creación del puente para transitar de la escena real a la escena ideal.
Esto es lo que muchos llaman el proyecto de nación, mismo que nadie ha creado en México, al menos no lo conocemos todavía, si es que alguien ya lo creó.
Todos los políticos y todos los partidos dicen tener su proyecto de nación, pero en realidad no es otra cosa mas que un catálogo de problemas que dicen poder resolver una vez que lleguen al poder.
Más que proyectos, hay solo personas que se ponen al frente y se erigen en los salvadores de la patria.
Las ideas brillan por su ausencia.
La lucha electoral se basa en las imágenes sin contenido, es por eso que las ciudades se inundan de las fotografías de los aspirantes con frases huecas que carecen de contenido.
Lo que en realidad exhiben es una férrea lucha por el poder por el poder mismo.
Las campañas electorales se hacen con dinero, con mercadotecnia, con la publicidad, no con ideales.
¿Dónde están las ideas? ¿Dónde están los proyectos?
¿CÓMO SE EDIFICA UNA GRAN NACION?
La solución esta en la creación de un proyecto que sea capaz de hacer que el monstruo caiga por su propio peso.
Muchos intelectuales se quejan de que quien realmente gana las elecciones es el dinero, la mercadotecnia y el uso de las encuestas en lugar de las ideas.
Desgraciadamente esto es cierto, el problema no es la carencia de ideas, lo que pasa es que las ideas son pobres o mal estructuradas de tal forma que casi nadie las toma en cuenta.
Necesitamos estructurar las ideas de tal forma que no haya ningún medio de comunicación que prescinda de ellas.
Necesitamos generar las ideas con las cuales podamos comprometer a todos los mexicanos en la construcción de un nuevo México.
El proyecto debe ser de tal magnitud que todos los mexicanos se quieran comprometer por la grandeza del ideal.
Nadie lo ha logrado hasta este momento, eso no quiere decir que nosotros no podamos lograrlo.
Estoy completamente seguro de que esto se puede lograr.
• Licenciatura en Periodismo, Maestría en Didáctica y Conciencia Histórica. Autor de los libros: El perfil del periodismo para el nuevo milenio, Decálogos hacia un nuevo México y Déjennos soñar y Palabras que ayudan a vivir.
ernestopartida44@yahoo.com.mx
sábado, 4 de octubre de 2008
La articulación de todos los males constituye un monstruo
Etiquetas:
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