sábado, 4 de octubre de 2008

Cuando la política tenga el ambiente futbolero, entonces...

Por Ernesto Partida Pedroza

Todos somos testigos del poder de convocatoria de los partidos de foot ball, sabemos que los estadios se llenan, las transmisiones de televisión atraen a una gran cantidad de público de todo el país, ¿Por qué el poder de convocatoria del foot ball?
En cambio, en la política la participación es muy escasa, es más, para hacer que la gente asista a los eventos políticos se tiene que dar algo a cambio, una torta, láminas, dinero, etc. En cambio, para asistir al partido de foot ball uno tiene que pagar para disfrutar del partido.
¿Qué es lo que tienen los partidos de foot ball que no tienen los eventos políticos? ¿Cuáles son los ingredientes que necesitamos producir para que un evento político tenga entusiasmo? ¿Es imposible que podamos llevar esos ingredientes al campo de la política?
Se podría decir que en la política es diferente porque en este campo hay muchos intereses, ¿Acaso en el foot ball no los hay?
Se podrá decir que en la política hay mucha egolatría, mucha soberbia, ¿Acaso en el foot ball no la hay?
Se podrá decir que en la política hay mucha incertidumbre, ¿Acaso en el foot ball hay mucha certidumbre? ¿Se tiene la certeza absoluta de quien va a ganar el partido de foot ball?
Bueno es que el foot ball es divertido.
Precisamente ahí está la clave, el foot ball es divertido.
¿Hay alguna razón para que la política sea aburrida?
En el ambiente del foot ball se dice ¡vive la pasión del foot ball!
¿Por qué no podemos decir ¡vive la pasión de la política!
El problema es que confundimos con mucha facilidad la política con la corrupción, con la transa, con el dinero fácil, etc.
Es por eso que no suena bien decir ¡Vive la pasión de la política!
Pero que tal sonaría ¡Vivamos el gozo de construir un mundo mejor!
Pues es lo mismo, lo que pasa es que hemos contaminado la palabra política.
Seguramente muchos de nosotros hemos experimentado en nuestra vida un momento de mucha efervescencia política en la que nos unimos para lograr un fin en beneficio de toda una comunidad.
Eso es hacer política.
Hay momentos en la historia de México que se ha vivido ese ambiente, ha habido entusiasmo, un deseo ferviente por cambiar las condiciones, una gran esperanza y confianza en México.
Me atrevo a pensar que esos momentos se han parecido al ambiente que se vive en los partidos importantes de foot ball que hoy vemos por la televisión o que tenemos la oportunidad de verlos en vivo en los estadios.
Pero, ¿Cuáles son esos ingredientes que le hacen falta a la política y que si los tiene el partido de foot ball?
La principal característica que tiene el partido es que el foot ball es un juego y como tal, no se tiene la certeza absoluta de que se vaya a ganar o a perder, la incertidumbre es lo que le da el sabor al juego.
Cuando gobernaba el PRI había la certeza absoluta de que el PRI ganaría, ahí no había la condición de juego. Es por eso que se tenía que pagar para que los asistentes fueran.
Otra condición es que los, jugadores tienen que estar al mismo nivel, jugar con alguien de un nivel inferior realmente no es juego ni tampoco lo es jugar con alguien de un nivel superior.
Antes era el PRI grande contra los partidos pequeños, realmente no había juego.
Ahora cada partido tiene sus debilidades y sus fortalezas, nadie sabe con absoluta certeza que partido va a ganar la próxima elección.
En el terreno de la política suele tornarse muy serio, muy solemne y por muchos años hubo alguien que se adueño de la pelota e impuso las reglas del juego y prohibió que el equipo contrario tomara la pelota.
Quien mantuvo la pelota en sus manos doblego la voluntad de los otros para luchar. Fue tanta la anestesia que ese equipo inyecto a los jugadores que todavía no despierta el competidor.
Nos hemos olvidado del espíritu del juego, cuando contemplamos a alguien que se quiere lanzar a la política, automáticamente pensamos “Este se quiere lanzar para clavarse toda la lana posible”.
La experiencia nos dice que así ha sido en el pasado, prácticamente no le damos el beneficio de la duda a nadie.
Esto es lo primero que tenemos que cambiar, tenemos que elegir a alguien a quien le podamos dar el beneficio de la duda para que juegue honestamente el juego.
A ese jugador le tenemos que exigir una clara estrategia de juego, no tenemos que creerle al simple hecho de que nos diga que va a jugar limpio, esas promesas no bastan, es indispensable que tenga un buen récord de partidos ganados.
un buen partido requiere que tenga una meta clara y precisa, esa meta es la de meter goles.
En la sociedad necesitamos una meta clara y precisa de lo que vamos a ganar votando por tal o cual candidato, necesitamos que ese candidato sea un líder que nos señale lo que tenemos que hacer para participar en el juego en el que todos vamos a ganar.
Para que sea un verdadero juego es necesario hacer a un lado las falsas promesas de recibir algo a cambio de nada, es indispensable contemplar lo que voy a hacer para ganármelo. Ese es el verdadero juego.
En el partido de foot ball se requiere saber de todas las cosas que no se deben hacer, estas son las reglas del juego, estas sirven para la protección de los mismos jugadores.
En la política también existen las reglas de lo que no podemos hacer.
En el partido existen las libertades, es decir, todas las cosas que podemos hacer.
La combinación de las barreras, las libertades y las metas hacen del foot ball un juego por excelencia.
No existe una razón justificable para que en la vida política no sea de esa manera.
En la vida real existe una confusión entre los tres principales ingredientes del juego de la vida. Queremos libertades sin límites, cuando alguien nos marca esos límites protestamos y tampoco existen las metas.
La inseguridad, la pobreza, la corrupción, la impunidad, el desempleo y todos los grandes problemas nacionales es el resultado de la falta de comprensión de estos básicos ingredientes del juego de la vida.
Si tan solo pudiéramos identificar estos elementos en nuestras vidas, podríamos empezar a jugar y divertirnos y al mismo tiempo hacer algo por este país.

ernestopartida44@yahoo.com.mx

No hay comentarios: