Por Ernesto Partida Pedroza
Una vez que Marcelo Ebrad se ha declarado aspirante a ocupar la presidencia de la República, nos obliga a pensar en como sería como presidente.
Para saber qué haría solo tenemos como guía lo que ha hecho como jefe de gobierno.
Una área de la mayor importancia es la de los jóvenes del Distrito Federal en la cual Marcelo ha declarado que ha hecho mucho por los jóvenes.
Ciertamente ha gastado mucho dinero en las becas que se han dado a miles de jovenes que estudian en la educación media superior.
Hay una nota periodística en el periódico el Milenio el 24 de julio que dice.
“El gobierno del Distrito federal destina alrededor de 2 mil millones de pesos para programas sociales dedicados a niños y jovenes.
“Los jovenes son el sector más importante para Marcelo Ebrard, principalmente los adolescentes entre 14 a 17 años.
Aquí hay algo importante que destacar:
“A los estudiantes que cuentan con un promedio de 6 a 7.5 se les otorgan 5 mil pesos al concluir el ciclo escolar; de 7.6 a 9 6 mil pesos y de 9.1 a 10, 7 mil pesos”.
¿Es dinero lo que realmente necesitan los jovenes?
“En el mes de noviembre del 2003 salio un reportaje en el periódico El Universal en donde se habla de que los jovenes han dejado sus ideales atrás.
En este reportaje se dice que los jovenes mexicanos ya no les interesa cambiar al mundo, dejaron atrás los ideales y ahora les preocupa tener un empleo que les satisfaga, un lugar donde habitar y dinero suficiente para sobrevivir. Todo para un solo propósito: tener independencia.
“El 35% de la población juvenil está embarazada o ha embarazado a alguien, y tan solo en 1999 había 183 mil jovenes seropositivos entre 15 y 29 años.
“Investigaciones coinciden en que el presente y futuro de este sector de la población es incierto. Nada es seguro. Estudiar no es garantía de nada y los empleos son efímeros.
“Los jovenes constituyen el 32.4 % de la población nacional y son pocas las oportunidades, así que no les queda mas que competir. Esta situación, dicen los especialistas, genera en ellos angustia y depresión.
“La frustración de algunos por no encontrar oportunidades los lleva al camino más fácil: delinquir.
El gobierno de Marcelo Ebrard se da cuenta de este problema y lo único que se le ocurre es crear programas para repartir dinero, ¿Es con dinero que se puede resolver el presente y futuro ce los jovenes?
No es el dinero lo que los jovenes necesitan, lo que realmente necesitan son los ideales y estos se obtienen mediante una educación de calidad.
El distrito Federal es la única entidad federativa que no tiene el control de la educación que se imparte en su propia entidad, actualmente la ejerce la federación, misma a la cual no reconoce Marcelo Ebrard.
Si el jefe de gobierno no puede ejercer el control de la educación que se imparte en a los niños y jovenes del Distrito Federal, no podrá influir en el presente y futuro de los jovenes y todo el dinero que reparte será un dinero tirado a la basura porque no es con dinero que se crean los ideales para un futuro mejor.
Habría que profundizar con respecto a lo que piensan los jovenes, por un lado quieren mayores oportunidades, un buen empleo e independencia, pero ¿Quien podrá satisfacer esas necesidades si ellos no?
Para resolver los graves problemas de la educación se requieren forzosamente el dialogo entre todos los poderes, se necesita que se sienten en la mesa y encontrar las mejores soluciones.
El problema es que Marcelo Ebrard ha preferido mantener una fidelidad suicida hacia quien se ocupa de tiempo completo a estorbar al presidente Calderón.
El presidente Calderón es quien resulto ganador en la contienda electoral según todas las instituciones, él es quien maneja el presupuesto federal, es quien mantiene el dialogo con todos los poderes y Marcelo ha decidido ignorarlo.
Los grandes problemas del Distrito Federal son imposibles de resolver manteniéndose al margen del dialogo con todos los poderes del estado.
Los problemas de la juventud no es cuestión de dinero, como tal vez piensa Marcelo Ebrard, es un problema de ausencia de políticas públicas correctas.
Es la ausencia de calidad en la educación, esto trae como consecuencia todo tipo de problemas que envuelven a los jóvenes.
Si estos se inclinan por la delincuencia, necesariamente tenemos que pensar en que no hubo ninguna formación cívica y ética en la escuela.
Si los jóvenes no encuentran trabajo, es que no hubo una educación adecuada para descubrir sus propias fortalezas y las del país de tal manera que lo llevara a emprender en los negocios.
Si los padres de familia no tienen los suficientes recursos para enviar a sus hijos a la escuela, es responsabilidad de los gobiernos que no han creado las condiciones para que los empresarios puedan crear muchas empresas y con ellas los empleos de calidad.
En lugar de eso, los gobiernos solo crean los programas para repartir dinero a los pobres.
La economía del Distrito Federal es la más importante del país y como tal tiene las posibilidades de generar la riqueza para su población pero con la ausencia de políticas públicas correctas es imposible hacerlo.
El problema más grave que enfrente el jefe de gobierno es el de la inseguridad y para eso solo tiene medidas políticas y policíacas, no contempla la educación de calidad para las nuevas generaciones y eso tendrá altos costos que tendrá que pagar.
Hay muchas acciones que tendría que hacer para realmente resolver el problema de la inseguridad aparte de las medidas policíacas, pero manteniéndose al margen del dialogo no lo podrá hacer.
Hay mucha materia de la cual se debe hablar para resolver los grandes problemas tales como la inseguridad, la pobreza, la corrupción, la impunidad, las drogas y muchos otros problemas.
El atributo esencial de un político es el hablar con quien se tiene que hablar para resolver los problemas de los pueblos.
El defecto fundamental de un político es negarse a hablar con otros políticos, con esto se margina a sí mismo y margina al pueblo que supuestamente gobierna.
Según los analistas se niega a hablar con el presidente porque sin el apoyo de López Obrador no es nadie en la clase política.
Un gran político no lo es por el apoyo de un cacique, sino por la calidad de las políticas públicas que impulsa y que generan los cambios que los pueblos realmente necesitan.
Las playas en el distrito Federal, las pistas de hielo, los festivales en el Zócalo, los programas para repartir dinero a las madres solteras, a los adultos mayores, a los miles de estudiantes, sin duda que les cae muy bien a estos, pero no dejan de ser programas populistas que a nadie sacan de la pobreza.
Lo que realmente se necesita son las acciones para activar la economía y con esto podamos activar la educación y la cultura, pero para esto se requiere forzosamente hablar con todas las partes implicadas, imposible lograrlo sin el dialogo.
Si de verdad quiere ser el próximo Presidente de la república, debe cambiar de asesores, debe romper la lealtad con quien no piensa en México, sino solo en si mismo.
La lealtad debe ser hacia México y los mexicanos.
Debería recordar el aspirante que las elecciones que ha apadrinado López Obrador después del 2 de julio, todas las ha perdido.
Si realmente aspira a ganar, deberá cambiar de lealtades.
Quienes siguen todavía al candidato perdedor en sus locuras son ya muy pocos, lo único que tienen es que son muy ruidosos.
Son dos acontecimientos que han golpeado fuertemente a Marcelo Ebrard en las ultimas fechas, estos son el caso de News divino y el secuestro y el asesinato del joven Fernando Martí, estos no han sido manejados adecuadamente por el jefe de gobierno y esto afecta directamente a sus aspiraciones.
Como presidente de la república repetiría el mismo tipo de acciones que ahora hace como Jefe de gobierno-
Es difícil imaginarlo que le hace frente a todos los problemas en forma adecuada, no lo veo dialogando con todas las fuerzas políticas para resolver los grandes problemas nacionales, no lo veo realizando las acciones para hacerle frente a la pobreza.
Las mismas políticas populistas que ahora hace, las haría como presidente de la república, mismas que no sacarían de la pobreza a ningún mexicano.
En el ámbito internacional, tal vez mantendría su indisposición para dialogar con determinados países, como ahora lo hace con el presidente.
¿Como se imagina usted a Marcelo Ebrard como presidente?
Tenemos la obligación de examinar con lupa los grandes problemas de la ciudad de México y ver si las acciones que hace el actual jefe de gobierno corresponden a lo que debería hacer.
Si no lo hacemos ahora, después ya no tendremos derecho a reclamar.
ernestopartida44@yahoo.com.mx
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