Por Ernesto Partida Pedroza
Entre los grandes problemas que padecemos como sociedad está la inseguridad, la pobreza, la corrupción, la impunidad, la drogadicción, el narcotráfico, etc.
Detrás del problema de la inseguridad hay un pensamiento que nos ayuda a resignarnos a aceptar la existencia de la inseguridad.
He escuchado las palabras que nos dicen: “La inseguridad es algo que nunca va a dejar de existir”.
Cuando pensamos en los delincuentes nos olvidamos de pensar en quienes los formaron. Para nada contemplamos la responsabilidad que tuvieron los padres de familia, los ciudadanos, la escuela, los medios de comunicación y el mismo gobierno.
Los delincuentes pasan desapercibidos por la mayoría de las instituciones, sino hasta que se te toma infragnanti.
Los delincuentes no se forman solos, necesariamente tienen sus cómplices.
Si analizamos con mayor profundidad nos encontraremos que nosotros los ciudadanos tenemos alguna responsabilidad.
La corrupción
De igual manera cuando hablamos de corrupción automáticamente pensamos en el policía que acepta nuestras “mordidas” o en el gobierno que extorsiona al empresario o que simplemente solicita un “donativo” para acelerar los tramites, pero generalmente no vemos la contraparte.
Existen los corruptos como los corruptores.
Si la sociedad entera fuera incorruptible no podría haber un gobierno corrupto.
Lo que existe en el gobierno es en realidad el fiel reflejo de lo que existe en la sociedad.
La impunidad
De cada 100 delincuentes que cometen un delito, solo 4 de ellos son consignados ante la autoridad. Esto nos habla del alto nivel de impunidad. Prácticamente no hay investigación acerca de los delitos que se cometen y que se denuncian.
Ha habido varios casos en que los mismos familiares realizan las investigaciones con respecto a los delitos y que se concluyen exitosamente.
La impunidad es un gran aliento para los delincuentes, saben perfectamente de que las probabilidades de ser atrapados son mínimas.
La pobreza
México es un país con enormes recursos naturales como pocos en el mundo y sin embargo, tenemos casi la mitad de la población en extrema pobreza.
Hay países que tienen escasez de recursos y sin embargo están entre los países más ricos.
Por otro lado, tenemos a los millonarios entre los más ricos del mundo. Somos un país con diferencias abismales.
Estas condiciones han hecho que México sea un campo propicio para la lucha de los pobres contra los ricos y de los ricos contra los pobres.
Los acontecimientos de la historia de México han estado marcados por esas luchas y que por cierto han representado un gran desgaste para todos los mexicanos.
¿Porque no hemos alcanzado el éxito de otras naciones?
Algo que no hemos entendido es que el conjunto de problemas que tenemos como sociedad están perfectamente articulados unos con otros, por ejemplo, la inseguridad está perfectamente articulada con la corrupción, esta está articulada con la impunidad y esta con la ignorancia y esta con la drogadicción, etc.
El conjunto de los problemas integran un monstruo de dimensiones
colosales el cual carece de contrapesos en la sociedad.
De repente surgen grupos de personas que intentan luchar contra la inseguridad en forma aislada y cuando llegan al monstruo, este lo advierte y decide tragarse al grupo y con ello desaparece la lucha.
Por otro lado aparece un grupo que pretende luchar contra la impunidad, que forma parte de ese monstruo y de la misma manera lo detecta y antes de que lleguen a dañarlo, este se los traga.
Así sucede con cada uno de los problemas que padecemos como sociedad, y es por eso que las luchas contra los males sociales se convierten en luchas inútiles y desgastantes.
Se ha dicho que México es un país de instituciones, cierto, pero están penetradas por ese monstruo, o más bien, todos somos parte de ese monstruo.
Veamos las principales instituciones, por ejemplo tenemos a la familia que se encuentra en una franca crisis.
Del 100% de los matrimonios, el 25 % de ellos son los que finalmente se divorcian, el 70% se encuentra unidos bajo un mismo techo, pero están separados por los constantes pleitos y solo el 5% de estos se encuentran haciendo una vida plena y feliz.
¿Que se puede esperar de los matrimonios en estas condiciones?
Estos datos nos hablan por sí mismos. ¿Qué se puede esperar de la institución familiar mexicana?
Veamos la escuela de todos los niveles.
Según las últimas evaluaciones internacionales, la escuela mexicana se encuentra entre los últimos lugares.
Lo que nos podemos encontrar en la escuela es que no se le enseña a pensar al alumno, solo aprende a consumir información, los alumnos no encuentran información que sea verdaderamente significativa, es por ello que desertan de la escuela.
Estos estudiantes se pierden del placer de construir un futuro promisorio.
Es tan malo el nivel de educación que los egresados de las universidades no encuentran trabajo porque fueron educados para emplearse, no para emprender nuevas empresas.
Los estudiantes estudian algo que nunca verán en el campo laboral, eso se debe a que aprendieron a consumir la información, no a crearla.
Vivimos en una época en la que las cosas evolucionan a una velocidad vertiginosa, lo que hoy se estudia no tendrá ninguna utilidad dentro de 5 años, de ahí la necesidad de aprender a crear el conocimiento.
Algunos países han entendido lo anterior y están haciendo los cambios que se requieren.
En México estamos discutiendo otras cosas que nada tiene que ver con la construcción de nuestro futuro.
Los medios de comunicación.
Conforme pasa el tiempo, los medios de comunicación están adquiriendo una influencia tal como la tenía la iglesia en los siglos de la colonia y en el siglo XIX. En esos tiempos no se hacía nada en el país, a menos que tuviera la bendición de la nada santa iglesia católica.
Hoy también sucede lo mismo, solo que ahora el mando lo tienen los medios de comunicación, especialmente las dos cadenas de televisión, las cuales tienen el 80% de audiencia.
Se dan el lujo de comprar la conciencia de la cámara de diputados y la de senadores para pasar la ley que ellos mismos diseñaron para obtener el máximo de beneficios.
Parece que lo único que les interesa a estos medios es la ganancia a costa de lo que sea, no respetan la mínima legislación amparados en el poder que han acumulado y en la apatía de la población.
La influencia que han ejercido ha servido para perpetuar los usos y costumbres, mismos que no generan el progreso.
Según la legislación los medios de comunicación tienen la función de informar, orientar, educar y entretener.
De estas cuatro funciones, informa parcialmente, nos informa de todo lo que no necesitamos para generar el progreso de la población, lo que realmente necesitamos lo ignora. No nos orienta en los grandes problemas nacionales, mas bien nos confunde; No nos educa. Ciertamente nos entretiene, pero en función de la miseria de los seres humanos. No existe un entretenimiento sano.
Son pocos los que cuestionan los contenidos de los medios, pero ninguno que haga propuestas para realmente mejorarlos.
Los gobiernos
Quienes llegan a formar parte de los equipos de gobierno lo logran por diversas razones, muchos por influencias, por necesidad, por compadrazgos, por corrupción, pero pocos son los que llegan ahí con un afán de servir a la población.
Muchos dicen: “Lo primero es llegar al poder, una vez estando ahí, veremos que hacemos”.
Una vez que llegan ahí, realmente no saben que hacer, no les resulta tan fácil como pensaban, muchos de los funcionarios aprovechan el puesto para servirse para sus propios intereses particulares.
Se ha dicho que México es un país de instituciones, es cierto, pero quienes manejan las instituciones están viciados y carecen de la filosofía de las mismas instituciones. Esto los hace vulnerables ante el poder de los que todo lo tienen terminando por corromper al conjunto de las instituciones.
Existe una parálisis social e institucional que impide que se realicen los cambios que son indispensables a todos los niveles de la sociedad.
Por supuesto que todos nos damos cuenta de la necesidad de cambiar, pero estamos esperando que el otro cambie para que yo pueda cambiar. Eso es imposible.
Todos estamos esperando a que llegue al gobierno alguien iluminado para que se atreva a realizar los cambios, pero que no nos perjudique a nosotros, el día que eso ocurra, entonces si lo tacharemos de represivo y si no hace los lo que debiera, entonces lo tachamos de un gobierno débil, total que nunca estamos satisfechos y por supuesto que nunca estaremos satisfechos porque estará faltando nuestra acción personal.
¿Podremos romper con la dependencia?
Como se podrá ver, no existen las condiciones en que se puedan dar los verdaderos cambios en la sociedad porque siempre estamos esperando que el otro empiece. Nadie hará el trabajo que a nosotros mismos nos corresponde.
Hay infinidad de grupos que se reúnen para platicar, para discutir los diferentes problemas que padecemos y para exigir que se cumplan los compromisos contraídos con la población durante sus campañas políticas, pero una vez que se encuentran ocupando los puestos por lo que tanto lucharon, nos dicen que no hay presupuesto, que no pueden afectar a los grandes intereses o que simplemente no proceden los proyectos, etc.
Muchas veces los luchadores se resignan a esperar el momento para llegar ellos mismos al poder y entonces si cumplir con las exigencias, pero ¿quién puede garantizar que ellos si cumplirán?
Como podremos ver, no existen ni las personas ni las instituciones que realmente estén dispuestos a realizar el trabajo de transformar esta sociedad. Ni las familias, ni las escuelas, ni los medios de comunicación, ni las iglesias ni los gobiernos. Todos estados condicionados y domesticados para vivir la vida de una determinada forma.
Con todos los defectos que tienen la sociedad da lugar a un gran monstruo, que se resiste a cambiar a toda costa y cualquier intento de algún grupo social que pretende introducir un cambio es impedido por la misma sociedad.
Son significativos los cambios que realizan algunas ONGs y algunos grupos religiosos, pero ante la magnitud de los problemas sociales, se conviertes en algo insignificante.
Una primera conclusión que tendríamos que hacer es que los seres humanos somos el resultado de lo que hemos cultivado en nuestra mente.
Lo explico de una manera distinta.
Si se nos explica en el seno de la familia y en la escuela que somos seres muy limitados y nos la creemos, así actuamos en la vida y así nos va en ella.
Una segunda conclusión tendría que ser que en la medida en que se nos domesticó, en esa medida nos será difícil cambiar, a menos que queramos cambiar.
En una ocasión se hizo un experimento en el que se colocó en una vitrina de vidrio a una piraña y a un pez pequeño pero separados por un vidrio. Fueron muchos choques que se dio la piraña que aprendió que no debía pasar esa barrera. Se quito el vidrio que los separaba y la piraña no paso la barrera.
La mayor parte de los seres humanos somos semejantes, se nos “educa” con determinadas ideas y las mantenemos en nuestra mente por el resto de nuestra vida.
Por supuesto que esto no aplica a usted que esta leyendo este trabajo, sino solo aplica para aquellos que nunca leen, para los que no se detienen para pensar las que están escuchando, para los que nos les interesa cambiar el patrón de conducta para mejorar su vida.
Por todo lo anterior, pareciera que no existe ninguna solución para mejorar la condición del ser humano ni a corto ni a largo plazo.
Una tercera conclusión es que el ser humano no tiene remedio cuando ha sido perfectamente domesticado.
La educación que recibe la mayor parte de los seres humanos esta prejuiciada y Albert Einstein decía que es más fácil romper un átomo que un prejuicio.
Una cuarta y última conclusión tendría que ser que realmente es posible crear al nuevo ciudadano, pero esta tendría que ser con un nuevo tipo de educación y que necesariamente tendríamos que empezar desde el principio.
La escuela, el punto de encuentro de la sociedad del presente y del futuro
Como ya lo hemos dicho, en la escuela se aprende lo que actualmente hacemos para sobrevivir, es ahí donde hemos aprendido y fortalecido nuestros vicios y nuestras virtudes, desgraciadamente, mas vicios que virtudes.
La escuela puede convertirse en el punto de encuentro de toda la sociedad, es donde podemos tener el contacto directo con los personajes que estarán construyendo el futuro en un tiempo no muy lejano.
Podríamos pensar en los medios de comunicación, pero en estos no existe la verdadera comunicación porque no exista la posibilidad de cerrar los ciclos de comunicación, de hecho, está mal dicho “medios de comunicación”.
Se envían los mensajes a los auditorios, pero no sabemos si se recibe el mensaje, muchas veces se tergiversa la información, por lo tanto los medios no se puede hacer cargo de una buena educación para la población, pueden contribuir, que es muy distinto.
La escuela es el punto de contacto que ninguna otra institución tiene. Necesariamente tenemos que pensar en la formación de los nuevos ciudadanos, necesitamos crear las condiciones en las que verdaderamente los alumnos aprendan a pensar, que aprendan a crear sus propias circunstancias, necesitamos poner todas las condiciones para que la información que reciban a través de todos sus sentidos la conviertan en conocimiento.
Necesariamente tenemos que dejar atrás el procesos de domesticación bajo la cual nosotros fuimos formados.
Mucho se ha dicho que la educación es la palanca para el desarrollo, pero desgraciadamente solo son palabras que no se apoyan con la suficiente fundamentación teórica ni con los recursos materiales para hacerla realidad.
Necesitamos formar un nuevo maestro que sea capaz de formar al hombre nuevo. Por supuesto que el maestro debe ser el ideal a seguir en el nuevo escenario, de otra manera, no podría dar lo que no tiene.
Lo ideal sería que la reforma educativa sea impulsada desde el mas alto nivel, desde la presidencia de la república, pero si esto no se diera, tendríamos que trabajar desde la sociedad civil.
Se da el caso por desgracia, que la sociedad civil no está organizada y que
tiene enorme resistencia para hacer algo por si misma puesto que toda
nuestra historia ha sido “educada” para solo seguir los lineamientos de los gobernantes en turno.
No es fácil organizar a la sociedad civil, pero existen los recursos para poderla organizar y hacer algo verdaderamente significativo.
Todas las grandes luchas que se han dado a través de la humanidad han iniciado con la idea de un solo hombre o una mujer, la transformación de estos han dado lugar a la transformación de una segunda persona y estos dos han dado lugar a la transformación de otras mas y así sucesivamente las personas con cierto nivel de conciencia se multiplican en forma geométrica dando lugar a los movimientos sociales a los cuales no fácilmente se les desprecia por los gobernantes.
Un movimiento que se podría formar es para impulsar el cambio de la educación que actualmente tenemos aportando las ideas clave conjuntamente con su instrumentación.
Este movimiento no sería de ninguna manera violento, a lo que tanto temen los gobernantes en turno.
Es bastante probable que con un movimiento de esta naturaleza se pueda contar con el apoyo total de la población.
ernestopartida44@yahoo.com.mx
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