Por Ernesto Partida Pedroza
Definitivamente no, lo que realmente necesitamos es un presidente que sea capaz de interpretar las verdaderas aspiraciones, las necesidades del pueblo mexicano y que sea capaz de articular un gran proyecto de nación en el que se puedan meter a todos los mexicanos y en el cual se puedan ver las perspectivas para que todos ganemos en el juego.
La grandeza del presidente y de su proyecto deberá ser tan grande que no es posible que alguien diga, “No, ese proyecto no me interesa”. El proyecto sería tan grande que todos contemplarían ganar, nadie quedaría fuera del juego.
El presidente convocaría a una reunión a realizarse en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, entre los invitados estaría su gabinete en primer lugar, a los principales líderes de las cámaras legislativas, a los principales empresarios del país, los dueños de los principales medios de comunicación y los rectores de todas las universidades públicas y privadas del país.
Estos personajes tienen la capacidad potencial de poner las bases para la transformación del país en unos cuantos años y es por eso que el presidente los convocaría para ponerse a trabajar bajo una nueva mística.
Así empezaría su discurso el presidente:
Quienes nos encontramos en este emblemático Castillo de Chapultepec tenemos la capacidad de poner las bases para la transformación de este país por lo cual no tenemos derecho a fallarle a los 106 millones de mexicanos que tienen las esperanza puesta en todos nosotros.
De esos 106 millones de mexicanos casi el 50% de ellos viven en extrema pobreza, tenemos los mas altos niveles de inseguridad como nunca antes en la historia del país, estamos entre los primeros lugares en el nada honroso primer lugar en corrupción en el mundo, los niveles de impunidad de los mas altos del mundo, nuestros niños y nuestros jóvenes están siendo envenenados por las drogas sin que tengamos todavía las formas para que nuestros hijos las evadan.
Nuestro país se esta cayendo en pedazos, mientras eso ocurre, muchos de los aquí reunidos estamos contemplando sacar el máximo provecho a costa de las debilidades de nuestro pueblo.
No hemos entendido que estamos cavando nuestra propia tumba.
Los gobiernos se han fundado sobre principios falsos, hemos llegado a creer que el ser humano es malo por naturaleza y por ello creemos que debe haber alguien que lo controle y ese principio ha dado lugar a que establezcamos un sinfín de instituciones fundadas en la desconfianza de los unos hacia los otros y esto ha dado lugar a la creación de todas las instituciones que vigilan permanentemente a la sociedad entera
De ahí que tengamos los ejércitos, las corporaciones policíacas, las procuradurías, las controlarías, y hasta las comisiones de derechos humanos.
Estas instituciones absorben los grandes presupuestos y los resultados han sido muy pobres precisamente porque ponemos excesiva atención en los mitos y no en las realidades.
Es por ello que hemos cambiado de estrategia, ahora nuestro apoyo estará enfocado en todas las instituciones que tendrán como misión esencial la creación de la confianza entre los unos y los otros.
El tipo de sociedad que somos corresponde al diseño institucional y este corresponde exactamente al tipo de personas que somos en lo general.
Necesitamos romper el círculo vicioso y eso lo podemos y los debemos hacer desde lo personal y desde las mismas instituciones.
Somos pocos e insuficientes que trabajamos en este sentido.
No tomar la responsabilidad por nuestro país, no solo le estamos fallando a los 106 millones de compatriotas, sino nos estamos fallando a nosotros mismos.
Muy a pesar de que hemos sido saqueados en toda nuestra historia, la naturaleza ha sido muy generosa con nosotros los mexicanos, puesto que todavía tenemos abundancia de recursos, los mismos que la mayor parte de los mexicanos ignoramos, con los que podemos generar el bienestar para todos los mexicanos.
No hemos sabido generar el bienestar porque no hemos sabido crear la educación y la cultura para ello.
No hemos sabido aprovechar los medios de comunicación para crear el entendimiento entre los unos y los otros.
Mediante la educación y la cultura hemos creado un sistema de domesticación y hemos filtrado la idea de que toda la estructura de gobierno está para resolver todos los problemas de la población entera.
De una vez por todas, debemos poner muy en claro las funciones de los gobiernos, no estamos para eso, sino para poner las condiciones para que todos los individuos y todas las instituciones puedan cumplir con sus funciones y entre esas funciones están la de resolver cada quien sus propios problemas, desde luego con el auxilio de todas las instituciones.
Cada familia tiene sus propias responsabilidades, tiene la responsabilidad de educar a la familia, no tienen derecho a delegar la responsabilidad que a esa familia les toca a los maestros de la escuela. Tiene la responsabilidad de servir a la sociedad mediante un trabajo en donde haya un producto final valioso y le toca una paga como derecho. Tiene la obligación de cuidar del medio ambiente porque este es patrimonio de todos no solo de quienes gobiernan.
Este es el momento de definir perfectamente la función que tenemos cada uno de quienes estamos en este salón.
A quienes estamos en el gobierno nos toca poner las condiciones para que todos los demás actores puedan realizar sus propias funciones.
Nos toca crear la educación para que todo mexicano pueda acceder en condiciones de la más alta calidad con la que podamos generar el bienestar para todos los mexicanos.
Nos toca dar toda la libertad para que todo mexicano pueda acceder a toda la información que le sirva para emprender todo negocio que genere empleos y produzca los productos y servicios que nu8estrop pueblo requiere para el pleno desarrollo de todos.
A los legisladores les toca dejar a un lado todas las leyes que estás deteniendo nuestro desarrollo del país, debemos dejar a un lado el proteccionismo del que están impregnadas muchas de nuestras leyes, que no hacen otra cosa mas que invalidar el potencial que tienen todos los “pobres”, en lugar de proteccionismo pondremos todo nuestro esfuerzo y nuestra creatividad para impulsarlos a emprender todo tipo de actividades que se puedan desarrollar en cada una de sus comunidades.
Necesitamos una autentica reforma fiscal que nos ponga en condiciones competitivas con otros gobiernos, necesitamos mas recursos para poder operar todos los cambios que este país necesita y no lo podemos hacer con la legislación que actualmente tenemos.
Ya es tiempo de dejar atrás los pleitos de partidos contra partidos y de legisladores contra el poder ejecutivo, los 106 millones de mexicanos nos reclaman acciones más sabias y más patrióticas
Los medios de comunicación son una instancia que esta obligada a servir a México, no solo servirse a sí misma.
Pareciera que los medios de comunicación no tienen perfectamente bien definida su función en esta sociedad, pareciera que solo están ahí solo para atraer dinero a costa de lo que sea, están permanentemente luchando por el rating, por la obtención de la ganancia económica.
Los medios de comunicación son empresas como cualquier otra empresa que están obligadas a dar un producto final valioso.
Este producto tienen que ver con provocar el entendimiento entre los gobernantes y los gobernados y entre los unos y los otros. Tiene que ver también con proporcionar la información que los diferentes públicos requieren para crear las condiciones más optimas para todos, tienen que ver la orientación que se brinda a la población acerca de las diferentes problemáticas que tiene la población, tiene que ver con la educación que debe proporcionar a toda la población, desde luego esta debe brindar solo el complemento que la población requiere y por último, debe proporcionar un entretenimiento sano.
Los medios de comunicación tienen la facilidad para comunicar a todo el pueblo las grandes ideas con las cuales nos podamos engrandecer todos por igual, no tenemos derecho a desaprovechar estas tecnologías y privarnos del conocimiento que la humanidad nos ha dado.
Sería un crimen no hacerlo.
Necesitamos conocer las miles de historias de éxito que México ha tenido para alentarnos los unos a los otros.
Las historias de los fracasos solo nos pueden servir cuando hay lecciones para que a pesar de ellos podamos seguir insistiendo en el éxito.
Necesitamos conectar a todos los miembros de la sociedad para activar entre todos la economía, la educación y la cultura.
Necesitamos entender que el poder está en todos los que tengamos el conocimiento.
Los medios de comunicación no deben estar por arriba de ningún poder.
Los grandes, medianos y pequeños empresarios juegan un papel importante en el establecimiento de las mejores bases para el desarrollo del país. Su función es indispensable.
Se requiere de ustedes que orienten sus inversiones con un profundo sentido social, se requiere que piensen en los productos y servicios que realmente requiere nuestro país, no nos debemos conformar con solo obtener una ganancia económica determinada, esta debe ser el resultado de nuestro esfuerzo y nuestra creatividad.
Es indispensable que los empresarios puedan crear sus propios institutos de investigación con los cuales se puedan crear nuevas tecnologías, es tiempo de darnos cuenta que los grandes países los son por la investigación que realizan, estos son los grandes creadores de las patentes, México tiene el potencial para hacerlo también.
Una de las razones del que no hayamos podido acceder a la riqueza es por la ausencia de suficiente capital humano calificado, tenemos toda la infraestructura educativa, pero no tenemos la calidad necesaria para estar por ahora entre los países más avanzados.
Desde ahora me comprometo a dar todo mi apoyo para que la educación que imparte el estado, desde preescolar hasta la universidad tenga todo el respaldo que se requiere.
He instruido a la Secretaria de Educación Pública para ejercer el presupuesto para poner calidad en toda la educación y pronto estar en condiciones para generar el bienestar para todos los mexicanos.
He instruido también para que se instrumente una educación artística desde los primeros años de los niños con el propósito de que se inicien en la creatividad, para que adquieran la sensibilidad necesaria para captar toda la inspiración que México nos da para crear una gran civilización que le de luz a México y al mundo.
He instruido a todas las secretarias de estado que tienen que ver con difusión de la cultura para que se den todas las facilidades que se dan en todos los países avanzados para que se fortalezcan todas las artes.
Invito a todas las instituciones públicas y privadas para se organicen concursos en todas las artes para crear los diferentes escenarios para el futuro cercano de México.
Tanto en la literatura, en el teatro y en el cine se han creado muchas obras de un gran valor literario, pero básicamente descriptivo y de denuncia, necesitamos ir más allá de esta, necesitamos usar estas artes para pintar el México que queremos y hacer más fácil la transición de la escena real que vivimos a la escena ideal que seguramente todos queremos.
Necesitamos crear historias diferentes que estén en un estado emocional alto de tal manera que podamos contagiar a todos los mexicanos de entusiasmo.
Tenemos muchas razones para estar contentos con la tierra que nos ha dado la naturaleza, necesitamos dar a conocer todas las razones para sentirnos orgullosos de nuestro país.
Los artistas pueden generar esas condiciones y por eso todos estos tendrán todo mi apoyo para que ejerzan toda su creatividad.
Todos los aquí reunidos tenemos la obligación de ver hacia adelante para dejar a los verdaderos enemigos atrás.
No tenemos derecho a vernos entre nosotros como los enemigos de México.
Tenemos el potencial, los recursos naturales y humanos para hacer de este México un gran país.
Ustedes tienen la palabra.
Este texto no corresponde a la realidad que vivimos los mexicanos, pero en la medida de que pensemos en los conceptos aquí vertidos y en la medida en que estemos de acuerdo, estaremos creando las posibilidades para cristalizar en la realidad estos sueños.
Si estás de acuerdo en todo ello, por favor difúndelo hasta que le llegue al presidente.
Para cualquier comentario, pregunta o aportación:
ernestopartida44@yahoo.com.mx
jueves, 23 de octubre de 2008
Sacudámonos la mentalidad de pueblo conquistado
Por Ernesto Partida Pedroza
Hace unos días una estudiante de de periodismo llego tarde a su trabajo, su jefe le reclamo su retardo y la estudiante le contestó que se le habían pegado las sábanas.
- Ya deja la mentalidad de pueblo conquistado, le dijo
- Pero si somos un pueblo conquistado, contestó.
- Oye, pero la conquista sucedió hace 500 años. Ya no la arrastres a tiempo presente
- Es cierto que la conquista española sucedió hace 500 años, pero ahora son los Estados Unidos quienes nos han conquistado
- ¿Tú te sientes conquistada?
- Bueno, no, pero es difícil salirse de eso porque están las computadoras, los celulares y todos los nuevos aparatos, uno esta esclavizados a ellos
- Te esclavizas a los aparatos en la medida de que no puedas vivir sin ellos, cuando se va la luz y te sientes vacío porque no puedes hacer nada sin aparatos. Cuando se va la luz, simplemente hago lo que puedo hacer sin luz y sin angustiarme por carecer de luz
- Bueno, creo que tiene razón.
La sociedad que hoy somos es el producto de una casi completa ausencia de educación, mas bien lo que tenemos es una domesticación que nos ha llevado a la robotización de la sociedad, misma que nos ha hecho resistentes a los cambios.
Más que ciudadanos, somos súbditos que estamos a la espera del favor del presidente.
Todavía venimos arrastrando la mentalidad de un pueblo conquistado, esto lo vemos en nuestro lenguaje: Se me pegaron las sábanas, se me fue el avión, me dejo el tren, me reprobaron, se me hizo tarde, me tienen mala voluntad, me gustaría decirle, me robaron la presidencia, etc.
Cada palabra que sale de nuestra boca es un acto de creación.
Si decimos que México nunca va a dejar de ser corrupto, estamos creando esa imagen en nuestro propio universo y esa misma va a hacer que nos resistamos a crear el escenario contrario.
Si por el contrario, declaramos que México se convertirá en la capital de la legalidad y la transparencia, estaremos creando esa imagen en nuestro propio universo y esa misma imagen hará que aceptemos sumarnos a cualquier esfuerzo en ese sentido.
Somos un pueblo muy dividido, no somos un solo México, somos muchos mexicos y nos repelemos unos a los otros, los ricos contra los pobres, los gobernantes contra los gobernados, los padres contra los hijos y los hijos contra los padres.
Somos un pueblo que se deja manipular por caciques que ponen en jaque a las instituciones cuando estas no satisfacen su hambre de poder.
Somos un pueblo que se deja impactar por alguien que dice que le robaron la presidencia después de un año y amenaza hacer todo lo que sea para que se la den.
Somos un pueblo que tiene hambre de caciques para que nos digan lo que debemos hacer y cuando nos fallan, tenemos a quien culpar del fracaso como sociedad.
La mentalidad de pueblo conquistado nos hace crear la dependencia en los caciques en quienes depositamos la confianza para que nos “liberen”
¿Hay algo que podamos hacer?
Lo primero que tenemos que hacer es encontrar todas las razones para estar unidos todos los mexicanos y trabajar como uno solo para crear el bienestar entre todos y para todos.
Los pueblos que han hecho historia es porque se han unido y luchado juntos.
No es posible el éxito de un país permaneciendo todos a la defensiva.
El éxito solo lo podremos ver uniendo fuerzas para la explotación de nuestros propios recursos y con ellos crear el bienestar para todos.
Existen todos los recursos pedagógicos para implementar una autentica educación con la cual podamos generar la inteligencia de todos los estudiantes del país.
Necesitamos invertir lo máximo que podamos en educación, no solo a través de las escuelas, necesitamos impulsar una autentica educación desde el hogar, de la escuela, de la empresa, desde los medios de comunicación y desde las religiones.
Podemos estar a la altura de las circunstancias que el país nos reclama.
Nada de esto podrá lograrse gratuitamente, necesariamente se requerirá del esfuerzo, de la dedicación y muchas veces hasta de sacrificios de quienes quieran disfrutar de sus beneficios.
Para lograr estar entre las grandes potencias del mundo necesitamos hacer caso omiso de las promesas de una vida fácil y gratis.
No requerimos de los salvadores de la patria, solo el trabajo personal, con entrega, con el compromiso hacia los demás, con amor y honestidad podrá salvarnos.
Sacudámonos de la mentalidad de pueblo conquistado.
Exijámonos la actitud correcta ante la vida, solo así podremos exigir a los demás lo mismo.
El país entero se transformará cuando tú y yo nos hayamos trasformado.
ernestopartida44@yahoo.com
Hace unos días una estudiante de de periodismo llego tarde a su trabajo, su jefe le reclamo su retardo y la estudiante le contestó que se le habían pegado las sábanas.
- Ya deja la mentalidad de pueblo conquistado, le dijo
- Pero si somos un pueblo conquistado, contestó.
- Oye, pero la conquista sucedió hace 500 años. Ya no la arrastres a tiempo presente
- Es cierto que la conquista española sucedió hace 500 años, pero ahora son los Estados Unidos quienes nos han conquistado
- ¿Tú te sientes conquistada?
- Bueno, no, pero es difícil salirse de eso porque están las computadoras, los celulares y todos los nuevos aparatos, uno esta esclavizados a ellos
- Te esclavizas a los aparatos en la medida de que no puedas vivir sin ellos, cuando se va la luz y te sientes vacío porque no puedes hacer nada sin aparatos. Cuando se va la luz, simplemente hago lo que puedo hacer sin luz y sin angustiarme por carecer de luz
- Bueno, creo que tiene razón.
La sociedad que hoy somos es el producto de una casi completa ausencia de educación, mas bien lo que tenemos es una domesticación que nos ha llevado a la robotización de la sociedad, misma que nos ha hecho resistentes a los cambios.
Más que ciudadanos, somos súbditos que estamos a la espera del favor del presidente.
Todavía venimos arrastrando la mentalidad de un pueblo conquistado, esto lo vemos en nuestro lenguaje: Se me pegaron las sábanas, se me fue el avión, me dejo el tren, me reprobaron, se me hizo tarde, me tienen mala voluntad, me gustaría decirle, me robaron la presidencia, etc.
Cada palabra que sale de nuestra boca es un acto de creación.
Si decimos que México nunca va a dejar de ser corrupto, estamos creando esa imagen en nuestro propio universo y esa misma va a hacer que nos resistamos a crear el escenario contrario.
Si por el contrario, declaramos que México se convertirá en la capital de la legalidad y la transparencia, estaremos creando esa imagen en nuestro propio universo y esa misma imagen hará que aceptemos sumarnos a cualquier esfuerzo en ese sentido.
Somos un pueblo muy dividido, no somos un solo México, somos muchos mexicos y nos repelemos unos a los otros, los ricos contra los pobres, los gobernantes contra los gobernados, los padres contra los hijos y los hijos contra los padres.
Somos un pueblo que se deja manipular por caciques que ponen en jaque a las instituciones cuando estas no satisfacen su hambre de poder.
Somos un pueblo que se deja impactar por alguien que dice que le robaron la presidencia después de un año y amenaza hacer todo lo que sea para que se la den.
Somos un pueblo que tiene hambre de caciques para que nos digan lo que debemos hacer y cuando nos fallan, tenemos a quien culpar del fracaso como sociedad.
La mentalidad de pueblo conquistado nos hace crear la dependencia en los caciques en quienes depositamos la confianza para que nos “liberen”
¿Hay algo que podamos hacer?
Lo primero que tenemos que hacer es encontrar todas las razones para estar unidos todos los mexicanos y trabajar como uno solo para crear el bienestar entre todos y para todos.
Los pueblos que han hecho historia es porque se han unido y luchado juntos.
No es posible el éxito de un país permaneciendo todos a la defensiva.
El éxito solo lo podremos ver uniendo fuerzas para la explotación de nuestros propios recursos y con ellos crear el bienestar para todos.
Existen todos los recursos pedagógicos para implementar una autentica educación con la cual podamos generar la inteligencia de todos los estudiantes del país.
Necesitamos invertir lo máximo que podamos en educación, no solo a través de las escuelas, necesitamos impulsar una autentica educación desde el hogar, de la escuela, de la empresa, desde los medios de comunicación y desde las religiones.
Podemos estar a la altura de las circunstancias que el país nos reclama.
Nada de esto podrá lograrse gratuitamente, necesariamente se requerirá del esfuerzo, de la dedicación y muchas veces hasta de sacrificios de quienes quieran disfrutar de sus beneficios.
Para lograr estar entre las grandes potencias del mundo necesitamos hacer caso omiso de las promesas de una vida fácil y gratis.
No requerimos de los salvadores de la patria, solo el trabajo personal, con entrega, con el compromiso hacia los demás, con amor y honestidad podrá salvarnos.
Sacudámonos de la mentalidad de pueblo conquistado.
Exijámonos la actitud correcta ante la vida, solo así podremos exigir a los demás lo mismo.
El país entero se transformará cuando tú y yo nos hayamos trasformado.
ernestopartida44@yahoo.com
Etiquetas:
Conquista,
democracia,
historia,
pueblo
domingo, 5 de octubre de 2008
¿Somos goberndos con la fuerza de la razón o con la fuerza de las armas?
¿SOMOS GOBERNADOS CON LA FUERZA DE LA RAZÓN O CON LA FUERZA DE LAS ARMAS?
Por Ernesto Partida Pedroza
Todos los gobiernos utilizan una de las dos formas para gobernar o una combinación de las dos.
Se gobierna con fuerza de la razón o con la fuerza de las armas.
Cuando se gobierna con la fuerza de las armas es porque fueron incapaces de gobernar con la razón.
Se puede decir que es imposible gobernar con la razón, cierto, pero eso se da cuando no ha habido un trabajo serio en ese sentido.
Para poder gobernar con la razón se requiere de un trabajo previo de la Secretaría de Educación Pública, con la Secretaría de Gobernación, con la Secretaría de Economía, con la Secretaría de Comunicación y Transportes, con las instituciones de cultura y otras muchas.
Cuando estas no han realizado su trabajo es que se tienen que echar a andar a las fuerzas de seguridad.
La Secretaría de Gobernación es la que tiene la función de sentar las bases de la gobernabilidad.
El presidente Felipe Calderón inicia su gobierno fortaleciendo a las fuerzas de seguridad, craso error.
Actualmente se trabaja mas construyendo la seguridad externa y se descuida la seguridad interna y con esto se produce la vulnerabilidad del estado.
Ningún sistema de seguridad tendrá la eficacia si solo se fortalece a las fuerzas de seguridad.
El candidato Felipe Calderón tuvo la habilidad y el talento de corregir cuatro veces la estrategia para la campaña presidencial, creo que es tiempo todavía de corregir los graves errores que ha cometido hasta ahora en la presidencia.
Está bien que el Secretario de Gobernación se tome la foto con los representantes de la fuerzas de seguridad, pero creo que estaría mejor que se las tomara con la Secretaria de Educación Pública, con el Secretario de Comunicaciones y con el máximo representante de la cultura de México. Pero que no solo se tomen la foto, sino que sea el reflejo de una profunda comunicación y colaboración entre estos organismos para el encuentro de las mejores soluciones para el corto y largo plazo.
Se ha subestimado la fuerza que puede adquirir la educación y cultura para hacer caer por su propio peso a los grandes problemas nacionales.
No podemos concluir que somos gobernados absolutamente por la armas, pero tampoco por la razón, mas bien, es una combinación de ambas.
Lo cierto es que hay mucho miedo en ciertos sectores de la sociedad por las acciones del narcotráfico, el gobierno se ha propuesto combatirlos con la fuerza de las armas y en medio se encuentra el pueblo.
El gobierno parece no haberse dado cuenta que los narcotraficantes satisfacen una demanda en forma criminal, misma que el gobierno no ha sabido satisfacerla en forma adecuada.
Para la reflexión
Según un autor, solo el 2% de la población es la verdaderamente perversa y esta hace todo para que las cosas vayan mal.
El 18% es la cantidad de personas que son fuertemente influenciadas por ese 2% y que por lo general está enferma o es muy susceptible de accidentes.
El 80% de la población es verdaderamente buena y limpia, pero por desgracia se deja influenciar por el 20% restante.
El verdadero problema de la sociedad no son ese 2%, sino todos nosotros que no hemos hecho lo necesario para parar ese dos por ciento.
Cuando eduquemos adecuadamente a ese 80% haremos que ese dos por ciento caiga por su propio peso.
Los grandes males de la sociedad no se deben a ese dos por ciento, sino al 80% que nos dejamos intimidar ante ese pequeño número de gente.
Lo que realmente necesitamos es una educación que nos despierte, que nos lleve a la grandeza y que nos eleve la autoestima como nación.
Esto es perfectamente posible.
Es indispensable que hagamos uso en forma adecuada de los medios de comunicación para crear entre todos la riqueza
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Por Ernesto Partida Pedroza
Todos los gobiernos utilizan una de las dos formas para gobernar o una combinación de las dos.
Se gobierna con fuerza de la razón o con la fuerza de las armas.
Cuando se gobierna con la fuerza de las armas es porque fueron incapaces de gobernar con la razón.
Se puede decir que es imposible gobernar con la razón, cierto, pero eso se da cuando no ha habido un trabajo serio en ese sentido.
Para poder gobernar con la razón se requiere de un trabajo previo de la Secretaría de Educación Pública, con la Secretaría de Gobernación, con la Secretaría de Economía, con la Secretaría de Comunicación y Transportes, con las instituciones de cultura y otras muchas.
Cuando estas no han realizado su trabajo es que se tienen que echar a andar a las fuerzas de seguridad.
La Secretaría de Gobernación es la que tiene la función de sentar las bases de la gobernabilidad.
El presidente Felipe Calderón inicia su gobierno fortaleciendo a las fuerzas de seguridad, craso error.
Actualmente se trabaja mas construyendo la seguridad externa y se descuida la seguridad interna y con esto se produce la vulnerabilidad del estado.
Ningún sistema de seguridad tendrá la eficacia si solo se fortalece a las fuerzas de seguridad.
El candidato Felipe Calderón tuvo la habilidad y el talento de corregir cuatro veces la estrategia para la campaña presidencial, creo que es tiempo todavía de corregir los graves errores que ha cometido hasta ahora en la presidencia.
Está bien que el Secretario de Gobernación se tome la foto con los representantes de la fuerzas de seguridad, pero creo que estaría mejor que se las tomara con la Secretaria de Educación Pública, con el Secretario de Comunicaciones y con el máximo representante de la cultura de México. Pero que no solo se tomen la foto, sino que sea el reflejo de una profunda comunicación y colaboración entre estos organismos para el encuentro de las mejores soluciones para el corto y largo plazo.
Se ha subestimado la fuerza que puede adquirir la educación y cultura para hacer caer por su propio peso a los grandes problemas nacionales.
No podemos concluir que somos gobernados absolutamente por la armas, pero tampoco por la razón, mas bien, es una combinación de ambas.
Lo cierto es que hay mucho miedo en ciertos sectores de la sociedad por las acciones del narcotráfico, el gobierno se ha propuesto combatirlos con la fuerza de las armas y en medio se encuentra el pueblo.
El gobierno parece no haberse dado cuenta que los narcotraficantes satisfacen una demanda en forma criminal, misma que el gobierno no ha sabido satisfacerla en forma adecuada.
Para la reflexión
Según un autor, solo el 2% de la población es la verdaderamente perversa y esta hace todo para que las cosas vayan mal.
El 18% es la cantidad de personas que son fuertemente influenciadas por ese 2% y que por lo general está enferma o es muy susceptible de accidentes.
El 80% de la población es verdaderamente buena y limpia, pero por desgracia se deja influenciar por el 20% restante.
El verdadero problema de la sociedad no son ese 2%, sino todos nosotros que no hemos hecho lo necesario para parar ese dos por ciento.
Cuando eduquemos adecuadamente a ese 80% haremos que ese dos por ciento caiga por su propio peso.
Los grandes males de la sociedad no se deben a ese dos por ciento, sino al 80% que nos dejamos intimidar ante ese pequeño número de gente.
Lo que realmente necesitamos es una educación que nos despierte, que nos lleve a la grandeza y que nos eleve la autoestima como nación.
Esto es perfectamente posible.
Es indispensable que hagamos uso en forma adecuada de los medios de comunicación para crear entre todos la riqueza
ernestopartida44@yahoo.com.mx
¿Los mexicanos necesitamos de una guerra para despertar?
¿LOS MEXICANOS NECESITAMOS UNA GUERRA PARA DESPERTAR?
Por Ernesto Partida Pedroza
Definitivamente no, lo que realmente necesitamos es un presidente que sea capaz de interpretar las verdaderas aspiraciones, las necesidades del pueblo mexicano y que sea capaz de articular un gran proyecto de nación en el que se puedan meter a todos los mexicanos y en el cual se puedan ver las perspectivas para que todos ganemos en el juego.
La grandeza del presidente y de su proyecto deberá ser tan grande que no es posible que alguien diga, “No, ese proyecto no me interesa”. El proyecto sería tan grande que todos contemplarían ganar, nadie quedaría fuera del juego.
El presidente convocaría a una reunión a realizarse en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, entre los invitados estaría su gabinete en primer lugar, a los principales líderes de las cámaras legislativas, a los principales empresarios del país, los dueños de los principales medios de comunicación y los rectores de todas las universidades públicas y privadas del país.
Estos personajes tienen la capacidad potencial de poner las bases para la transformación del país en unos cuantos años y es por eso que el presidente los convocaría para ponerse a trabajar bajo una nueva mística.
Así empezaría su discurso el presidente:
Quienes nos encontramos en este emblemático Castillo de Chapultepec tenemos la capacidad de poner las bases para la transformación de este país por lo cual no tenemos derecho a fallarle a los 106 millones de mexicanos que tienen las esperanza puesta en todos nosotros.
De esos 106 millones de mexicanos casi el 50% de ellos viven en extrema pobreza, tenemos los mas altos niveles de inseguridad como nunca antes en la historia del país, estamos entre los primeros lugares en el nada honroso primer lugar en corrupción en el mundo, los niveles de impunidad de los mas altos del mundo, nuestros niños y nuestros jóvenes están siendo envenenados por las drogas sin que tengamos todavía las formas para que nuestros hijos las evadan.
Nuestro país se esta cayendo en pedazos, mientras eso ocurre, muchos de los aquí reunidos estamos contemplando sacar el máximo provecho a costa de las debilidades de nuestro pueblo.
No hemos entendido que estamos cavando nuestra propia tumba.
Los gobiernos se han fundado sobre principios falsos, hemos llegado a creer que el ser humano es malo por naturaleza y por ello creemos que debe haber alguien que lo controle y ese principio ha dado lugar a que establezcamos un sinfín de instituciones fundadas en la desconfianza de los unos hacia los otros y esto ha dado lugar a la creación de todas las instituciones que vigilan permanentemente a la sociedad entera
De ahí que tengamos los ejércitos, las corporaciones policíacas, las procuradurías, las controlarías, y hasta las comisiones de derechos humanos.
Estas instituciones absorben los grandes presupuestos y los resultados han sido muy pobres precisamente porque ponemos excesiva atención en los mitos y no en las realidades.
Es por ello que hemos cambiado de estrategia, ahora nuestro apoyo estará enfocado en todas las instituciones que tendrán como misión esencial la creación de la confianza entre los unos y los otros.
El tipo de sociedad que somos corresponde al diseño institucional y este corresponde exactamente al tipo de personas que somos en lo general.
Necesitamos romper el círculo vicioso y eso lo podemos y los debemos hacer desde lo personal y desde las mismas instituciones.
Somos pocos e insuficientes que trabajamos en este sentido.
No tomar la responsabilidad por nuestro país, no solo le estamos fallando a los 106 millones de compatriotas, sino nos estamos fallando a nosotros mismos.
Muy a pesar de que hemos sido saqueados en toda nuestra historia, la naturaleza ha sido muy generosa con nosotros los mexicanos, puesto que todavía tenemos abundancia de recursos, los mismos que la mayor parte de los mexicanos ignoramos, con los que podemos generar el bienestar para todos los mexicanos.
No hemos sabido generar el bienestar porque no hemos sabido crear la educación y la cultura para ello.
No hemos sabido aprovechar los medios de comunicación para crear el entendimiento entre los unos y los otros.
Mediante la educación y la cultura hemos creado un sistema de domesticación y hemos filtrado la idea de que toda la estructura de gobierno está para resolver todos los problemas de la población entera.
De una vez por todas, debemos poner muy en claro las funciones de los gobiernos, no estamos para eso, sino para poner las condiciones para que todos los individuos y todas las instituciones puedan cumplir con sus funciones y entre esas funciones están la de resolver cada quien sus propios problemas, desde luego con el auxilio de todas las instituciones.
Cada familia tiene sus propias responsabilidades, tiene la responsabilidad de educar a la familia, no tienen derecho a delegar la responsabilidad que a esa familia les toca a los maestros de la escuela. Tiene la responsabilidad de servir a la sociedad mediante un trabajo en donde haya un producto final valioso y le toca una paga como derecho. Tiene la obligación de cuidar del medio ambiente porque este es patrimonio de todos no solo de quienes gobiernan.
Este es el momento de definir perfectamente la función que tenemos cada uno de quienes estamos en este salón.
A quienes estamos en el gobierno nos toca poner las condiciones para que todos los demás actores puedan realizar sus propias funciones.
Nos toca crear la educación para que todo mexicano pueda acceder en condiciones de la más alta calidad con la que podamos generar el bienestar para todos los mexicanos.
Nos toca dar toda la libertad para que todo mexicano pueda acceder a toda la información que le sirva para emprender todo negocio que genere empleos y produzca los productos y servicios que nu8estrop pueblo requiere para el pleno desarrollo de todos.
A los legisladores les toca dejar a un lado todas las leyes que estás deteniendo nuestro desarrollo del país, debemos dejar a un lado el proteccionismo del que están impregnadas muchas de nuestras leyes, que no hacen otra cosa mas que invalidar el potencial que tienen todos los “pobres”, en lugar de proteccionismo pondremos todo nuestro esfuerzo y nuestra creatividad para impulsarlos a emprender todo tipo de actividades que se puedan desarrollar en cada una de sus comunidades.
Necesitamos una autentica reforma fiscal que nos ponga en condiciones competitivas con otros gobiernos, necesitamos mas recursos para poder operar todos los cambios que este país necesita y no lo podemos hacer con la legislación que actualmente tenemos.
Ya es tiempo de dejar atrás los pleitos de partidos contra partidos y de legisladores contra el poder ejecutivo, los 106 millones de mexicanos nos reclaman acciones más sabias y más patrióticas
Los medios de comunicación son una instancia que esta obligada a servir a México, no solo servirse a sí misma.
Pareciera que los medios de comunicación no tienen perfectamente bien definida su función en esta sociedad, pareciera que solo están ahí solo para atraer dinero a costa de lo que sea, están permanentemente luchando por el rating, por la obtención de la ganancia económica.
Los medios de comunicación son empresas como cualquier otra empresa que están obligadas a dar un producto final valioso.
Este producto tienen que ver con provocar el entendimiento entre los gobernantes y los gobernados y entre los unos y los otros. Tiene que ver también con proporcionar la información que los diferentes públicos requieren para crear las condiciones más optimas para todos, tienen que ver la orientación que se brinda a la población acerca de las diferentes problemáticas que tiene la población, tiene que ver con la educación que debe proporcionar a toda la población, desde luego esta debe brindar solo el complemento que la población requiere y por último, debe proporcionar un entretenimiento sano.
Los medios de comunicación tienen la facilidad para comunicar a todo el pueblo las grandes ideas con las cuales nos podamos engrandecer todos por igual, no tenemos derecho a desaprovechar estas tecnologías y privarnos del conocimiento que la humanidad nos ha dado.
Sería un crimen no hacerlo.
Necesitamos conocer las miles de historias de éxito que México ha tenido para alentarnos los unos a los otros.
Las historias de los fracasos solo nos pueden servir cuando hay lecciones para que a pesar de ellos podamos seguir insistiendo en el éxito.
Necesitamos conectar a todos los miembros de la sociedad para activar entre todos la economía, la educación y la cultura.
Necesitamos entender que el poder está en todos los que tengamos el conocimiento.
Los medios de comunicación no deben estar por arriba de ningún poder.
Los grandes, medianos y pequeños empresarios juegan un papel importante en el establecimiento de las mejores bases para el desarrollo del país. Su función es indispensable.
Se requiere de ustedes que orienten sus inversiones con un profundo sentido social, se requiere que piensen en los productos y servicios que realmente requiere nuestro país, no nos debemos conformar con solo obtener una ganancia económica determinada, esta debe ser el resultado de nuestro esfuerzo y nuestra creatividad.
Es indispensable que los empresarios puedan crear sus propios institutos de investigación con los cuales se puedan crear nuevas tecnologías, es tiempo de darnos cuenta que los grandes países los son por la investigación que realizan, estos son los grandes creadores de las patentes, México tiene el potencial para hacerlo también.
Una de las razones del que no hayamos podido acceder a la riqueza es por la ausencia de suficiente capital humano calificado, tenemos toda la infraestructura educativa, pero no tenemos la calidad necesaria para estar por ahora entre los países más avanzados.
Desde ahora me comprometo a dar todo mi apoyo para que la educación que imparte el estado, desde preescolar hasta la universidad tenga todo el respaldo que se requiere.
He instruido a la Secretaria de Educación Pública para ejercer el presupuesto para poner calidad en toda la educación y pronto estar en condiciones para generar el bienestar para todos los mexicanos.
He instruido también para que se instrumente una educación artística desde los primeros años de los niños con el propósito de que se inicien en la creatividad, para que adquieran la sensibilidad necesaria para captar toda la inspiración que México nos da para crear una gran civilización que le de luz a México y al mundo.
He instruido a todas las secretarias de estado que tienen que ver con difusión de la cultura para que se den todas las facilidades que se dan en todos los países avanzados para que se fortalezcan todas las artes.
Invito a todas las instituciones públicas y privadas para se organicen concursos en todas las artes para crear los diferentes escenarios para el futuro cercano de México.
Tanto en la literatura, en el teatro y en el cine se han creado muchas obras de un gran valor literario, pero básicamente descriptivo y de denuncia, necesitamos ir más allá de esta, necesitamos usar estas artes para pintar el México que queremos y hacer más fácil la transición de la escena real que vivimos a la escena ideal que seguramente todos queremos.
Necesitamos crear historias diferentes que estén en un estado emocional alto de tal manera que podamos contagiar a todos los mexicanos de entusiasmo.
Tenemos muchas razones para estar contentos con la tierra que nos ha dado la naturaleza, necesitamos dar a conocer todas las razones para sentirnos orgullosos de nuestro país.
Los artistas pueden generar esas condiciones y por eso todos estos tendrán todo mi apoyo para que ejerzan toda su creatividad.
Todos los aquí reunidos tenemos la obligación de ver hacia adelante para dejar a los verdaderos enemigos atrás.
No tenemos derecho a vernos entre nosotros como los enemigos de México.
Tenemos el potencial, los recursos naturales y humanos para hacer de este México un gran país.
Ustedes tienen la palabra.
Este texto no corresponde a la realidad que vivimos los mexicanos, pero en la medida de que pensemos en los conceptos aquí vertidos y en la medida en que estemos de acuerdo, estaremos creando las posibilidades para cristalizar en la realidad estos sueños.
Si estás de acuerdo en todo ello, por favor difúndelo hasta que le llegue al presidente.
Para cualquier comentario, pregunta o aportación:
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Por Ernesto Partida Pedroza
Definitivamente no, lo que realmente necesitamos es un presidente que sea capaz de interpretar las verdaderas aspiraciones, las necesidades del pueblo mexicano y que sea capaz de articular un gran proyecto de nación en el que se puedan meter a todos los mexicanos y en el cual se puedan ver las perspectivas para que todos ganemos en el juego.
La grandeza del presidente y de su proyecto deberá ser tan grande que no es posible que alguien diga, “No, ese proyecto no me interesa”. El proyecto sería tan grande que todos contemplarían ganar, nadie quedaría fuera del juego.
El presidente convocaría a una reunión a realizarse en el Alcázar del Castillo de Chapultepec, entre los invitados estaría su gabinete en primer lugar, a los principales líderes de las cámaras legislativas, a los principales empresarios del país, los dueños de los principales medios de comunicación y los rectores de todas las universidades públicas y privadas del país.
Estos personajes tienen la capacidad potencial de poner las bases para la transformación del país en unos cuantos años y es por eso que el presidente los convocaría para ponerse a trabajar bajo una nueva mística.
Así empezaría su discurso el presidente:
Quienes nos encontramos en este emblemático Castillo de Chapultepec tenemos la capacidad de poner las bases para la transformación de este país por lo cual no tenemos derecho a fallarle a los 106 millones de mexicanos que tienen las esperanza puesta en todos nosotros.
De esos 106 millones de mexicanos casi el 50% de ellos viven en extrema pobreza, tenemos los mas altos niveles de inseguridad como nunca antes en la historia del país, estamos entre los primeros lugares en el nada honroso primer lugar en corrupción en el mundo, los niveles de impunidad de los mas altos del mundo, nuestros niños y nuestros jóvenes están siendo envenenados por las drogas sin que tengamos todavía las formas para que nuestros hijos las evadan.
Nuestro país se esta cayendo en pedazos, mientras eso ocurre, muchos de los aquí reunidos estamos contemplando sacar el máximo provecho a costa de las debilidades de nuestro pueblo.
No hemos entendido que estamos cavando nuestra propia tumba.
Los gobiernos se han fundado sobre principios falsos, hemos llegado a creer que el ser humano es malo por naturaleza y por ello creemos que debe haber alguien que lo controle y ese principio ha dado lugar a que establezcamos un sinfín de instituciones fundadas en la desconfianza de los unos hacia los otros y esto ha dado lugar a la creación de todas las instituciones que vigilan permanentemente a la sociedad entera
De ahí que tengamos los ejércitos, las corporaciones policíacas, las procuradurías, las controlarías, y hasta las comisiones de derechos humanos.
Estas instituciones absorben los grandes presupuestos y los resultados han sido muy pobres precisamente porque ponemos excesiva atención en los mitos y no en las realidades.
Es por ello que hemos cambiado de estrategia, ahora nuestro apoyo estará enfocado en todas las instituciones que tendrán como misión esencial la creación de la confianza entre los unos y los otros.
El tipo de sociedad que somos corresponde al diseño institucional y este corresponde exactamente al tipo de personas que somos en lo general.
Necesitamos romper el círculo vicioso y eso lo podemos y los debemos hacer desde lo personal y desde las mismas instituciones.
Somos pocos e insuficientes que trabajamos en este sentido.
No tomar la responsabilidad por nuestro país, no solo le estamos fallando a los 106 millones de compatriotas, sino nos estamos fallando a nosotros mismos.
Muy a pesar de que hemos sido saqueados en toda nuestra historia, la naturaleza ha sido muy generosa con nosotros los mexicanos, puesto que todavía tenemos abundancia de recursos, los mismos que la mayor parte de los mexicanos ignoramos, con los que podemos generar el bienestar para todos los mexicanos.
No hemos sabido generar el bienestar porque no hemos sabido crear la educación y la cultura para ello.
No hemos sabido aprovechar los medios de comunicación para crear el entendimiento entre los unos y los otros.
Mediante la educación y la cultura hemos creado un sistema de domesticación y hemos filtrado la idea de que toda la estructura de gobierno está para resolver todos los problemas de la población entera.
De una vez por todas, debemos poner muy en claro las funciones de los gobiernos, no estamos para eso, sino para poner las condiciones para que todos los individuos y todas las instituciones puedan cumplir con sus funciones y entre esas funciones están la de resolver cada quien sus propios problemas, desde luego con el auxilio de todas las instituciones.
Cada familia tiene sus propias responsabilidades, tiene la responsabilidad de educar a la familia, no tienen derecho a delegar la responsabilidad que a esa familia les toca a los maestros de la escuela. Tiene la responsabilidad de servir a la sociedad mediante un trabajo en donde haya un producto final valioso y le toca una paga como derecho. Tiene la obligación de cuidar del medio ambiente porque este es patrimonio de todos no solo de quienes gobiernan.
Este es el momento de definir perfectamente la función que tenemos cada uno de quienes estamos en este salón.
A quienes estamos en el gobierno nos toca poner las condiciones para que todos los demás actores puedan realizar sus propias funciones.
Nos toca crear la educación para que todo mexicano pueda acceder en condiciones de la más alta calidad con la que podamos generar el bienestar para todos los mexicanos.
Nos toca dar toda la libertad para que todo mexicano pueda acceder a toda la información que le sirva para emprender todo negocio que genere empleos y produzca los productos y servicios que nu8estrop pueblo requiere para el pleno desarrollo de todos.
A los legisladores les toca dejar a un lado todas las leyes que estás deteniendo nuestro desarrollo del país, debemos dejar a un lado el proteccionismo del que están impregnadas muchas de nuestras leyes, que no hacen otra cosa mas que invalidar el potencial que tienen todos los “pobres”, en lugar de proteccionismo pondremos todo nuestro esfuerzo y nuestra creatividad para impulsarlos a emprender todo tipo de actividades que se puedan desarrollar en cada una de sus comunidades.
Necesitamos una autentica reforma fiscal que nos ponga en condiciones competitivas con otros gobiernos, necesitamos mas recursos para poder operar todos los cambios que este país necesita y no lo podemos hacer con la legislación que actualmente tenemos.
Ya es tiempo de dejar atrás los pleitos de partidos contra partidos y de legisladores contra el poder ejecutivo, los 106 millones de mexicanos nos reclaman acciones más sabias y más patrióticas
Los medios de comunicación son una instancia que esta obligada a servir a México, no solo servirse a sí misma.
Pareciera que los medios de comunicación no tienen perfectamente bien definida su función en esta sociedad, pareciera que solo están ahí solo para atraer dinero a costa de lo que sea, están permanentemente luchando por el rating, por la obtención de la ganancia económica.
Los medios de comunicación son empresas como cualquier otra empresa que están obligadas a dar un producto final valioso.
Este producto tienen que ver con provocar el entendimiento entre los gobernantes y los gobernados y entre los unos y los otros. Tiene que ver también con proporcionar la información que los diferentes públicos requieren para crear las condiciones más optimas para todos, tienen que ver la orientación que se brinda a la población acerca de las diferentes problemáticas que tiene la población, tiene que ver con la educación que debe proporcionar a toda la población, desde luego esta debe brindar solo el complemento que la población requiere y por último, debe proporcionar un entretenimiento sano.
Los medios de comunicación tienen la facilidad para comunicar a todo el pueblo las grandes ideas con las cuales nos podamos engrandecer todos por igual, no tenemos derecho a desaprovechar estas tecnologías y privarnos del conocimiento que la humanidad nos ha dado.
Sería un crimen no hacerlo.
Necesitamos conocer las miles de historias de éxito que México ha tenido para alentarnos los unos a los otros.
Las historias de los fracasos solo nos pueden servir cuando hay lecciones para que a pesar de ellos podamos seguir insistiendo en el éxito.
Necesitamos conectar a todos los miembros de la sociedad para activar entre todos la economía, la educación y la cultura.
Necesitamos entender que el poder está en todos los que tengamos el conocimiento.
Los medios de comunicación no deben estar por arriba de ningún poder.
Los grandes, medianos y pequeños empresarios juegan un papel importante en el establecimiento de las mejores bases para el desarrollo del país. Su función es indispensable.
Se requiere de ustedes que orienten sus inversiones con un profundo sentido social, se requiere que piensen en los productos y servicios que realmente requiere nuestro país, no nos debemos conformar con solo obtener una ganancia económica determinada, esta debe ser el resultado de nuestro esfuerzo y nuestra creatividad.
Es indispensable que los empresarios puedan crear sus propios institutos de investigación con los cuales se puedan crear nuevas tecnologías, es tiempo de darnos cuenta que los grandes países los son por la investigación que realizan, estos son los grandes creadores de las patentes, México tiene el potencial para hacerlo también.
Una de las razones del que no hayamos podido acceder a la riqueza es por la ausencia de suficiente capital humano calificado, tenemos toda la infraestructura educativa, pero no tenemos la calidad necesaria para estar por ahora entre los países más avanzados.
Desde ahora me comprometo a dar todo mi apoyo para que la educación que imparte el estado, desde preescolar hasta la universidad tenga todo el respaldo que se requiere.
He instruido a la Secretaria de Educación Pública para ejercer el presupuesto para poner calidad en toda la educación y pronto estar en condiciones para generar el bienestar para todos los mexicanos.
He instruido también para que se instrumente una educación artística desde los primeros años de los niños con el propósito de que se inicien en la creatividad, para que adquieran la sensibilidad necesaria para captar toda la inspiración que México nos da para crear una gran civilización que le de luz a México y al mundo.
He instruido a todas las secretarias de estado que tienen que ver con difusión de la cultura para que se den todas las facilidades que se dan en todos los países avanzados para que se fortalezcan todas las artes.
Invito a todas las instituciones públicas y privadas para se organicen concursos en todas las artes para crear los diferentes escenarios para el futuro cercano de México.
Tanto en la literatura, en el teatro y en el cine se han creado muchas obras de un gran valor literario, pero básicamente descriptivo y de denuncia, necesitamos ir más allá de esta, necesitamos usar estas artes para pintar el México que queremos y hacer más fácil la transición de la escena real que vivimos a la escena ideal que seguramente todos queremos.
Necesitamos crear historias diferentes que estén en un estado emocional alto de tal manera que podamos contagiar a todos los mexicanos de entusiasmo.
Tenemos muchas razones para estar contentos con la tierra que nos ha dado la naturaleza, necesitamos dar a conocer todas las razones para sentirnos orgullosos de nuestro país.
Los artistas pueden generar esas condiciones y por eso todos estos tendrán todo mi apoyo para que ejerzan toda su creatividad.
Todos los aquí reunidos tenemos la obligación de ver hacia adelante para dejar a los verdaderos enemigos atrás.
No tenemos derecho a vernos entre nosotros como los enemigos de México.
Tenemos el potencial, los recursos naturales y humanos para hacer de este México un gran país.
Ustedes tienen la palabra.
Este texto no corresponde a la realidad que vivimos los mexicanos, pero en la medida de que pensemos en los conceptos aquí vertidos y en la medida en que estemos de acuerdo, estaremos creando las posibilidades para cristalizar en la realidad estos sueños.
Si estás de acuerdo en todo ello, por favor difúndelo hasta que le llegue al presidente.
Para cualquier comentario, pregunta o aportación:
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Etiquetas:
gobierno,
guerra,
Política,
proyecto de nación
¿Nuestros diputados tienen un sueño para México
Por Ernesto Partida Pedroza
Nuestros diputados son de los personajes más desprestigiados en los últimos tiempos, ¿Sabe usted porque?
Se les critica porque realizan muchos viajes improductivos al extranjero con cargo al erario, se asignan a sí mismos los grandes sueldazos, no tienen la capacidad para entrarle a la legislación de las reformas estructurales, actúan en función de lo que digan sus presidentes de los partidos, ignoran por completo las grandes necesidades del pueblo y porque carecen de un proyecto de nación.
Son quinientos diputados que le cuestan una fortuna al país que no producen las leyes que realmente necesita México.
Son unos cuantos de los principales partidos los que toman las grandes decisiones, los demás son solo el relleno.
Los mismos resultados habría si solo tuviéramos 50 o 100 diputados.
¿Hay un proyecto de nación en cada uno de los diputados? ¿Qué sueños tienen para México? o ¿Tienen solo proyectos personales?
Obtuve la lista de los correos electrónicos de la mayor parte de los diputados y les envié una pregunta: ¿Cuál es el sueño que usted tiene para México?
De los más de 300 diputados solo me respondieron dos, el diputado Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla y el diputado Neftali Garzón Contre a quienes agradezco.
Me llama la atención el porque no contestaron los otros diputados, ¿No tendrán tiempo para contestar una pregunta? ¿Considerarán insignificante a un simple ciudadano? o ¿No tienen una respuesta a tal pregunta?
Me quedaré con la duda.
Mientras trascribo textualmente lo que me contesta el diputado Tonatiuh Bravo:
“Un México democrático, competitivo, organizado, con capacidad de acuerdos, con políticas de estado, con crecimiento económico y distribución del ingreso, con educación suficiente y con ánimos de sacar adelante rezagos e injusticias, un país con equidad e instituciones imparciales y respetables”.
El diputado es el presidente de la comisión de Educación Pública y de Servicios educativos, entre otros cargos.
Aquí transcribo una respuesta que le di:
Es probable que no me haya explicado bien, pero los sueños tienen que ver con el destino, con la visualización de las obras terminadas, con el diseño de lo que uno quiere con todo y sus detalles.
En su respuesta no hay nada de esto. Lo que si hay son las formas con lo cual no alcanzamos a ver su sueño.
Si le preguntáramos a un marinero acerca de su destino, nos respondería a un puerto especifico.
Si el marinero me respondiera como usted me ha respondido me diría: “Quiero ir lo más cómodo posible, que nos sirvan las tres comidas mientras dura el viaje, que lleguemos lo más rápido a nuestro destino y que todo marche bien para todos los pasajeros”.
La respuesta del otro diputado fue: “Transformar al país para todos con igualdad de oportunidades, un país en donde su gobierno sea sensible a las demandas ciudadanas, respete las leyes y los derechos humanos, una nueva república en donde los recursos naturales como el petróleo, la electricidad y la naturaleza misma sean respetados y cuidados por las futuras generaciones, una aspiración de contar con un gobierno que piense en la prosperidad de México que aproveche su principal recurso, que genere bienestar para todos y distribuya la riqueza con justicia, que sea México un baluarte de la unidad latinoamericana con la que soñó Simón Bolívar para defendernos del gran imperio del norte que históricamente ha lastimado a los países latinos con invasiones, guerras y con la explotación de sus recursos naturales a través de sus multinacionales.
Un México en donde todos estemos comprometidos para honrar los ideales
de quienes nos precedieron en la construcción de este país, hombres y
mujeres gloriosos que soñaron con un país libre y democrático como el
cura Hidalgo, Morelos, don Benito Juárez y los revolucionarios de 1910 Emiliano Zapata, Francisco Villa, Francisco I Madero, y muchos miles de mexicanos anónimos que han dado a México gloria por su pensamiento creador en el campo de la política, la ciencia, la cultura y la paz no solo para los mexicanos sino para el mundo entero”.
Son muchos los signos que nos permiten pensar que nuestros diputados no tienen un proyecto de nación sobre el cual trabajar, solo existen proyectos personales por los cuales luchan a costa de lo que sea, pero con el presupuesto de la nación.
Producen muchas leyes inútiles, piensan tal vez que los grandes problemas se resuelven haciendo más y más leyes.
Las publicidad que ellos pagan nos dicen que son capaces de generar acuerdos, pues si, pero solo para esas leyes inútiles.
En realidad son incapaces para crear las leyes estructurales que tanto requiere el país.
México se está quedando atrás en la generación de la riqueza debido a una legislación que impide el progreso de este país.
Nuestros diputados son incapaces de romper los paradigmas a los cuales estamos atados.
Ciertamente se han sacado las reformas fiscal y del ISSSTE y la electoral, pero no resultaron ser las reformas que este país requiere con urgencia, estas reformas fueron producto de negociaciones convencieras para los propios legisladores, “Yo voto por la reforma que tu quieres siempre y cuando tu votes por la que a mi me interesa”, todo esto basado en cálculos para poder subir al siguiente escalón del poder.
No existe un proyecto de nación sobre el cual trabajar.
Si le pidiéramos un proyecto a un arquitecto, nos presentaría una maqueta con todos sus detalles. ¿Qué sería lo equivalente en un diputado?
Si de igual manera le pidiéramos el sueño a un futbolista profesional, no nos diría que su objetivo final sería llevarse bien con sus compañeros, tener las mismas condiciones de igualdad, de respetar las reglas establecidas en el partido, no, obviamente nos diría que su sueño sería meter goles.
El problema de fondo es que los diputados trabajan sobre el camino, pero desconocen el destino final.
Es falsa la publicidad que nos dan en cuanto a que los diputados se ponen de acuerdo y no lo podrán hacer puesto que no saben a donde van.
Cuando no se tiene el conocimiento del destino final, se corre el riego de ser arrastrados por la inercia, como actualmente sucede.
Son muchas críticas las que reciben nuestros diputados por su ineficiencia, por su falsa representatividad, por lo derrochadores que son, por su ignorancia de los asuntos torales del país, pero no deberíamos quejarnos porque nosotros mismos como ciudadanos fuimos quienes los elegimos, nosotros les dimos el voto de confianza apoyados simplemente en su palabra.
La triste realidad es que nuestros diputados son hechos a imagen y semejanza nuestra, padecen de la misma ignorancia que la mayor parte de la población, están ahí solo por intereses personales, muchos de nosotros haríamos lo mismo que ahora hacen nuestros “representantes”.
Esto nos lleva a reflexionar acerca de nuestra responsabilidad de elegir adecuadamente a los diputados para no andar quejándonos después de ellos.
La solución no está en la elección de otros diputados porque simplemente no los hemos preparado para un buen desempeño.
Necesitamos crear un proyecto de país que todavía no tenemos.
Una persona triunfadora es porque creó una meta a largo plazo y trabajó para ello y lo logro.
Para que una empresa tenga éxito, necesariamente hace toda una planeación y trabaja en sus objetivos y llega a cosechar los triunfos.
En una nación es lo mismo, se plantean los recursos que tiene el país, se plantea la creación de las empresas y junto se trabaja en la formación del capital humano y al conjuntarse todo esto es como se logran los objetivos.
México tiene todos los recursos con los cuales podemos crear la riqueza entre todos y para todos, el problema es que estamos contaminados por ideologías obsoletas y nula calidad en la educación que no nos permite saber ver lo que hay bajo nuestros pies.
No tenemos el suficiente capital humano para estar a la altura de los retos que tiene México.
Los grandes beneficiarios de nuestros recursos han sido desde siempre los extranjeros, ¿Hasta cuando?
A nivel de país necesitamos proyectos a corto y a largo plazo, ¿Cuáles son los proyectos a corto y a largo plazo del gobierno federal? ¿Cuáles son los proyectos de corto y a largo plazo del gobierno del distrito federal?
Prácticamente todos los grandes proyectos de todos los gobiernos obedecen a intereses de conquistar los votos para el siguiente escalón en el poder, no obedecen a proyectos que el país requiere y que solo pueden verse los resultados a largo plazo.
Un proyecto que debe realizarse cuanto antes es una reforma educativa integral en la que se formen a los profesionales que puedan crear condiciones totalmente diferentes en el país.
Necesitamos una reforma que enseñe a los niños a leer, a escribir, pero no solo eso, que realmente tengan el gusto por leer y escribir, la reforma no debe quedar ahí, se requiere que aprendan a pensar, a crear, a observar, a imaginar, a debatir y a reflexionar.
Lo que actualmente se tiene es un sistema de domesticación, no de educación.
La verdadera educación hace que los propios estudiantes descubran la grandeza que hay en si mismos y en el país en el cual viven.
La realización de este proyecto es inaplazable pero nuestros políticos han sido incapaces de realizar.
No existe una manera diferente de avanzar.
Esta es la tarea en la que todos los políticos deben estar trabajando ya.
Como ciudadanos tenemos la obligación de elegir a los legisladores que se comprometan a llevar a cabo esta reforma.
Tengo en mi haber un pequeño libro en donde planteo la necesidad de reformar la educación.
Es la historia ficticia ubicada el año del 2050, fecha en la que ya se resolvieron los grandes problemas nacionales, se hizo una reforma educativa integral en la que ya no existe la deserción, todos los alumnos egresan con un sinnúmero de habilidades, salen con la mentalidad emprendedora que realmente llenan el vacío que existió tiempo atrás.
La formación de una nueva generación da lugar a la desaparición del desempleo, a la inseguridad, a la corrupción y a la pobreza.
Los reclusorios se convirtieron en centros universitarios en donde se imparten las nuevas carreras que le hacen frente a las realidades que se viven en ese tiempo.
Este libro lo he titulado como “DÉJENNOS SOÑAR”.
Tengo otro libro todavía inédito en donde planteo la multitud de problemas, varias historias ficticias de proyectos realizados y los puentes para transitar de la escena real a la escena ideal.
He titulado este libro como “EN BUSCA DEL SUEÑO MEXICANO”.
En estos dos libros hay ideas que los aspirantes a legisladores podría tomar para diseñar sus proyectos.
Ofrezco los siguientes trabajos como un complemento, si usted me los solicita, con gusto se los envío.
Cuando llevemos el ambiente futbolero a la política, entonces…
¿Cómo sería México si tuviera una educación de calidad?
¿Cómo es que Tepito se convirtió en la ciudad del conocimiento?
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Nuestros diputados son de los personajes más desprestigiados en los últimos tiempos, ¿Sabe usted porque?
Se les critica porque realizan muchos viajes improductivos al extranjero con cargo al erario, se asignan a sí mismos los grandes sueldazos, no tienen la capacidad para entrarle a la legislación de las reformas estructurales, actúan en función de lo que digan sus presidentes de los partidos, ignoran por completo las grandes necesidades del pueblo y porque carecen de un proyecto de nación.
Son quinientos diputados que le cuestan una fortuna al país que no producen las leyes que realmente necesita México.
Son unos cuantos de los principales partidos los que toman las grandes decisiones, los demás son solo el relleno.
Los mismos resultados habría si solo tuviéramos 50 o 100 diputados.
¿Hay un proyecto de nación en cada uno de los diputados? ¿Qué sueños tienen para México? o ¿Tienen solo proyectos personales?
Obtuve la lista de los correos electrónicos de la mayor parte de los diputados y les envié una pregunta: ¿Cuál es el sueño que usted tiene para México?
De los más de 300 diputados solo me respondieron dos, el diputado Itzcóatl Tonatiuh Bravo Padilla y el diputado Neftali Garzón Contre a quienes agradezco.
Me llama la atención el porque no contestaron los otros diputados, ¿No tendrán tiempo para contestar una pregunta? ¿Considerarán insignificante a un simple ciudadano? o ¿No tienen una respuesta a tal pregunta?
Me quedaré con la duda.
Mientras trascribo textualmente lo que me contesta el diputado Tonatiuh Bravo:
“Un México democrático, competitivo, organizado, con capacidad de acuerdos, con políticas de estado, con crecimiento económico y distribución del ingreso, con educación suficiente y con ánimos de sacar adelante rezagos e injusticias, un país con equidad e instituciones imparciales y respetables”.
El diputado es el presidente de la comisión de Educación Pública y de Servicios educativos, entre otros cargos.
Aquí transcribo una respuesta que le di:
Es probable que no me haya explicado bien, pero los sueños tienen que ver con el destino, con la visualización de las obras terminadas, con el diseño de lo que uno quiere con todo y sus detalles.
En su respuesta no hay nada de esto. Lo que si hay son las formas con lo cual no alcanzamos a ver su sueño.
Si le preguntáramos a un marinero acerca de su destino, nos respondería a un puerto especifico.
Si el marinero me respondiera como usted me ha respondido me diría: “Quiero ir lo más cómodo posible, que nos sirvan las tres comidas mientras dura el viaje, que lleguemos lo más rápido a nuestro destino y que todo marche bien para todos los pasajeros”.
La respuesta del otro diputado fue: “Transformar al país para todos con igualdad de oportunidades, un país en donde su gobierno sea sensible a las demandas ciudadanas, respete las leyes y los derechos humanos, una nueva república en donde los recursos naturales como el petróleo, la electricidad y la naturaleza misma sean respetados y cuidados por las futuras generaciones, una aspiración de contar con un gobierno que piense en la prosperidad de México que aproveche su principal recurso, que genere bienestar para todos y distribuya la riqueza con justicia, que sea México un baluarte de la unidad latinoamericana con la que soñó Simón Bolívar para defendernos del gran imperio del norte que históricamente ha lastimado a los países latinos con invasiones, guerras y con la explotación de sus recursos naturales a través de sus multinacionales.
Un México en donde todos estemos comprometidos para honrar los ideales
de quienes nos precedieron en la construcción de este país, hombres y
mujeres gloriosos que soñaron con un país libre y democrático como el
cura Hidalgo, Morelos, don Benito Juárez y los revolucionarios de 1910 Emiliano Zapata, Francisco Villa, Francisco I Madero, y muchos miles de mexicanos anónimos que han dado a México gloria por su pensamiento creador en el campo de la política, la ciencia, la cultura y la paz no solo para los mexicanos sino para el mundo entero”.
Son muchos los signos que nos permiten pensar que nuestros diputados no tienen un proyecto de nación sobre el cual trabajar, solo existen proyectos personales por los cuales luchan a costa de lo que sea, pero con el presupuesto de la nación.
Producen muchas leyes inútiles, piensan tal vez que los grandes problemas se resuelven haciendo más y más leyes.
Las publicidad que ellos pagan nos dicen que son capaces de generar acuerdos, pues si, pero solo para esas leyes inútiles.
En realidad son incapaces para crear las leyes estructurales que tanto requiere el país.
México se está quedando atrás en la generación de la riqueza debido a una legislación que impide el progreso de este país.
Nuestros diputados son incapaces de romper los paradigmas a los cuales estamos atados.
Ciertamente se han sacado las reformas fiscal y del ISSSTE y la electoral, pero no resultaron ser las reformas que este país requiere con urgencia, estas reformas fueron producto de negociaciones convencieras para los propios legisladores, “Yo voto por la reforma que tu quieres siempre y cuando tu votes por la que a mi me interesa”, todo esto basado en cálculos para poder subir al siguiente escalón del poder.
No existe un proyecto de nación sobre el cual trabajar.
Si le pidiéramos un proyecto a un arquitecto, nos presentaría una maqueta con todos sus detalles. ¿Qué sería lo equivalente en un diputado?
Si de igual manera le pidiéramos el sueño a un futbolista profesional, no nos diría que su objetivo final sería llevarse bien con sus compañeros, tener las mismas condiciones de igualdad, de respetar las reglas establecidas en el partido, no, obviamente nos diría que su sueño sería meter goles.
El problema de fondo es que los diputados trabajan sobre el camino, pero desconocen el destino final.
Es falsa la publicidad que nos dan en cuanto a que los diputados se ponen de acuerdo y no lo podrán hacer puesto que no saben a donde van.
Cuando no se tiene el conocimiento del destino final, se corre el riego de ser arrastrados por la inercia, como actualmente sucede.
Son muchas críticas las que reciben nuestros diputados por su ineficiencia, por su falsa representatividad, por lo derrochadores que son, por su ignorancia de los asuntos torales del país, pero no deberíamos quejarnos porque nosotros mismos como ciudadanos fuimos quienes los elegimos, nosotros les dimos el voto de confianza apoyados simplemente en su palabra.
La triste realidad es que nuestros diputados son hechos a imagen y semejanza nuestra, padecen de la misma ignorancia que la mayor parte de la población, están ahí solo por intereses personales, muchos de nosotros haríamos lo mismo que ahora hacen nuestros “representantes”.
Esto nos lleva a reflexionar acerca de nuestra responsabilidad de elegir adecuadamente a los diputados para no andar quejándonos después de ellos.
La solución no está en la elección de otros diputados porque simplemente no los hemos preparado para un buen desempeño.
Necesitamos crear un proyecto de país que todavía no tenemos.
Una persona triunfadora es porque creó una meta a largo plazo y trabajó para ello y lo logro.
Para que una empresa tenga éxito, necesariamente hace toda una planeación y trabaja en sus objetivos y llega a cosechar los triunfos.
En una nación es lo mismo, se plantean los recursos que tiene el país, se plantea la creación de las empresas y junto se trabaja en la formación del capital humano y al conjuntarse todo esto es como se logran los objetivos.
México tiene todos los recursos con los cuales podemos crear la riqueza entre todos y para todos, el problema es que estamos contaminados por ideologías obsoletas y nula calidad en la educación que no nos permite saber ver lo que hay bajo nuestros pies.
No tenemos el suficiente capital humano para estar a la altura de los retos que tiene México.
Los grandes beneficiarios de nuestros recursos han sido desde siempre los extranjeros, ¿Hasta cuando?
A nivel de país necesitamos proyectos a corto y a largo plazo, ¿Cuáles son los proyectos a corto y a largo plazo del gobierno federal? ¿Cuáles son los proyectos de corto y a largo plazo del gobierno del distrito federal?
Prácticamente todos los grandes proyectos de todos los gobiernos obedecen a intereses de conquistar los votos para el siguiente escalón en el poder, no obedecen a proyectos que el país requiere y que solo pueden verse los resultados a largo plazo.
Un proyecto que debe realizarse cuanto antes es una reforma educativa integral en la que se formen a los profesionales que puedan crear condiciones totalmente diferentes en el país.
Necesitamos una reforma que enseñe a los niños a leer, a escribir, pero no solo eso, que realmente tengan el gusto por leer y escribir, la reforma no debe quedar ahí, se requiere que aprendan a pensar, a crear, a observar, a imaginar, a debatir y a reflexionar.
Lo que actualmente se tiene es un sistema de domesticación, no de educación.
La verdadera educación hace que los propios estudiantes descubran la grandeza que hay en si mismos y en el país en el cual viven.
La realización de este proyecto es inaplazable pero nuestros políticos han sido incapaces de realizar.
No existe una manera diferente de avanzar.
Esta es la tarea en la que todos los políticos deben estar trabajando ya.
Como ciudadanos tenemos la obligación de elegir a los legisladores que se comprometan a llevar a cabo esta reforma.
Tengo en mi haber un pequeño libro en donde planteo la necesidad de reformar la educación.
Es la historia ficticia ubicada el año del 2050, fecha en la que ya se resolvieron los grandes problemas nacionales, se hizo una reforma educativa integral en la que ya no existe la deserción, todos los alumnos egresan con un sinnúmero de habilidades, salen con la mentalidad emprendedora que realmente llenan el vacío que existió tiempo atrás.
La formación de una nueva generación da lugar a la desaparición del desempleo, a la inseguridad, a la corrupción y a la pobreza.
Los reclusorios se convirtieron en centros universitarios en donde se imparten las nuevas carreras que le hacen frente a las realidades que se viven en ese tiempo.
Este libro lo he titulado como “DÉJENNOS SOÑAR”.
Tengo otro libro todavía inédito en donde planteo la multitud de problemas, varias historias ficticias de proyectos realizados y los puentes para transitar de la escena real a la escena ideal.
He titulado este libro como “EN BUSCA DEL SUEÑO MEXICANO”.
En estos dos libros hay ideas que los aspirantes a legisladores podría tomar para diseñar sus proyectos.
Ofrezco los siguientes trabajos como un complemento, si usted me los solicita, con gusto se los envío.
Cuando llevemos el ambiente futbolero a la política, entonces…
¿Cómo sería México si tuviera una educación de calidad?
¿Cómo es que Tepito se convirtió en la ciudad del conocimiento?
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Etiquetas:
diputados. legisladores,
gobierno,
Política
¿Qué es eso que llamamos gobierno?
En nuestro afán de rehuir la responsabilidad,
los humanos creamos monstruos sagrados y
luego nos postramos ante ellos para obedecerlos
ciegamente.
Héctor Calderón
Por Ernesto Partida Pedroza
La mayor parte de los ciudadanos nos quejamos de lo que hace el gobierno. Si nos damos cuenta de la corrupción, automáticamente pensamos en la culpabilidad del gobierno en turno. Si pensamos en la inseguridad, de igual manera pensamos en la responsabilidad del gobierno. Nuestros gobernantes se han convertido en el chivo expiatorio del pueblo para explicar todos los males. Pero ¡sabemos lo que exactamente es el gobierno? ¿Tenemos conciencia de cómo se forma el gobierno? ¿Nosotros los ciudadanos tenemos alguna responsabilidad?
Hay un texto del Ing. Héctor Calderón el cual nos explica de una manera muy sencilla lo que es el gobierno y la responsabilidad que tenemos con respecto a al origen del gobierno.
“Consideremos primeramente a eso que llamamos el gobierno. Si yo pido que presenten al gobierno para tocarlo, verlo, escucharlo, conocerlo directa y personalmente, nadie podrá satisfacer mi petición ¿o sí?. Por ejemplo, me podrían señalar un edificio: el Palacio Nacional, y me dirían que allí esta el gobierno. Desde luego el edificio no es el gobierno. Las piedras, los techos, las ventanas, los muebles, no piensan, ni ordenan, ni vigilan... sólo están allí. Entremos al edificio y preguntemos al conserje dónde se encuentra el “gobierno”, porque queremos saludarlo y conocerlo. Se sonreirá y nos mandará con una señorita muy amable cuya función es dar información al público. Desde lugo, ella tampoco es el gobierno y , en su afán de atendernos, nos mostrará un directorio, o un organigrama, donde está están representadas todas las secretarías, direcciones y departamentos del gobierno. El directorio tampoco es el gobierno, y así se lo decimos, a riesgo de agotar su paciencia.
Quizás entonces nos lleve a una oficina llena de empleados y nos diga que esa es una parte del gobierno; pero nosotros interceptamos a uno de los empleados y le preguntamos “¿eres tú el gobierno”? y nos contestará que no; que él es uno de los que trabaja en el gobierno. Quedamos en las mismas, tampoco él ha tocado o palpado al gobierno. Simplemente trabaja para el gobierno y cada mes recibe un sobre grueso con dinero que le entregan en su nombre. Si le interrogamos sobre como cree que es el gobierno, probablemente nos conteste diciendo que se lo imagina con la apariencia de su jefe: un señor ya viejo, amable, tolerante, que le saluda todos los días. Pero tampoco su jefe es el gobierno, ni lo conoce “personalmente.” Seguramente él también lo tiene registrado en la mente con la imagen y semejanza de su propio jefe.
Así podemos ascender la escalera burocrática hasta llegar al presidente, quien nos explicaría, si lo preguntásemos, que él no es el gobierno, si no únicamente un ciudadano elegido democráticamente para encabezar al gobierno, y que está sujeto a la voluntad del pueblo y a las leyes. A estas alturas, comprendemos que ni el propio presidente nos podrá poner en contacto con algo solidario y comprobable que podamos identificar como “el gobierno”. Y no es que no exista. Sí existe, pero no allá afuera en el mundo que nos rodea, sino dentro de la mente de cada uno de nosotros, como un concepto.
Las leyes son parte del gobierno porque nosotros lo hemos decidido así. Son algo como las reglas del juego que estamos jugando. Ellas dicen que existe el gobierno y le otorgan una multitud de poderes, atribuciones y obligaciones. En el momento que ninguno recordara las reglas, ni entendiera las letras con que están escritas, no habría reglas y no habría juego. En el momento en que todos y cada uno de los empleados y funcionarios que trabajan en el gobierno olvidaran lo que se supone que son y deben hacer, desaparecería el gobierno.
Sí, el gobierno es una idea, un concepto, un acuerdo entre los habitantes de una nación. No está afuera, está dentro de nosotros mismos y solamente persiste, independientemente de cada quien, porque aunque uno o dos repudien el acuerdo, los demás persisten en la afirmación contundente de que existe y que tenemos que obedecer sus mandatos. A mantener este acuerdo nos empuja el temor a la libertad, y la responsabilidad que invariablemente le acompaña.
Hemos oído decir que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, pero el dicho se quedo muy corto, porque la verdad es que cada pueblo crea en su mente su propio gobierno. Lo moldea a su antojo y si tolera una dictadura es que está dispuesto a soportar su peso, con tal de no asumir las responsabilidades de un régimen más democrático. Las dictaduras, las monarquías, los sistemas absolutistas, son los regímenes más cómodos para los pueblos que tienen vocación de esclavos. Así no tienen ni la más leve culpa de lo que suceda. No tienen que decidir nada. Lo que hagan lo harán a la fuerza, con desgano sin que importen las consecuencias, y la culpa de todos los males podrán echársela al sátrapa que los gobierna. Ni siquiera tendrán que pensar -hasta esto les estará vedado- y en complicidad disimulada con sus amos, denunciarán cualquiera disidencia para que el gobierno la aplaste sin misericordia. Así lo quieren ellos en su interior, aunque enjuguen teatralmente sus lágrimas de cocodrilo por los mártires de la libertad.”
Alguien que entienda este texto no puede ir por la calle y protestar por cualquier problema puesto que supuestamente se ha dado cuenta de que el gobierno somos nosotros mismos.
* El libro de referencia es Liberalismo social mexicano
ernestopartida44@yahoo.com.mx
los humanos creamos monstruos sagrados y
luego nos postramos ante ellos para obedecerlos
ciegamente.
Héctor Calderón
Por Ernesto Partida Pedroza
La mayor parte de los ciudadanos nos quejamos de lo que hace el gobierno. Si nos damos cuenta de la corrupción, automáticamente pensamos en la culpabilidad del gobierno en turno. Si pensamos en la inseguridad, de igual manera pensamos en la responsabilidad del gobierno. Nuestros gobernantes se han convertido en el chivo expiatorio del pueblo para explicar todos los males. Pero ¡sabemos lo que exactamente es el gobierno? ¿Tenemos conciencia de cómo se forma el gobierno? ¿Nosotros los ciudadanos tenemos alguna responsabilidad?
Hay un texto del Ing. Héctor Calderón el cual nos explica de una manera muy sencilla lo que es el gobierno y la responsabilidad que tenemos con respecto a al origen del gobierno.
“Consideremos primeramente a eso que llamamos el gobierno. Si yo pido que presenten al gobierno para tocarlo, verlo, escucharlo, conocerlo directa y personalmente, nadie podrá satisfacer mi petición ¿o sí?. Por ejemplo, me podrían señalar un edificio: el Palacio Nacional, y me dirían que allí esta el gobierno. Desde luego el edificio no es el gobierno. Las piedras, los techos, las ventanas, los muebles, no piensan, ni ordenan, ni vigilan... sólo están allí. Entremos al edificio y preguntemos al conserje dónde se encuentra el “gobierno”, porque queremos saludarlo y conocerlo. Se sonreirá y nos mandará con una señorita muy amable cuya función es dar información al público. Desde lugo, ella tampoco es el gobierno y , en su afán de atendernos, nos mostrará un directorio, o un organigrama, donde está están representadas todas las secretarías, direcciones y departamentos del gobierno. El directorio tampoco es el gobierno, y así se lo decimos, a riesgo de agotar su paciencia.
Quizás entonces nos lleve a una oficina llena de empleados y nos diga que esa es una parte del gobierno; pero nosotros interceptamos a uno de los empleados y le preguntamos “¿eres tú el gobierno”? y nos contestará que no; que él es uno de los que trabaja en el gobierno. Quedamos en las mismas, tampoco él ha tocado o palpado al gobierno. Simplemente trabaja para el gobierno y cada mes recibe un sobre grueso con dinero que le entregan en su nombre. Si le interrogamos sobre como cree que es el gobierno, probablemente nos conteste diciendo que se lo imagina con la apariencia de su jefe: un señor ya viejo, amable, tolerante, que le saluda todos los días. Pero tampoco su jefe es el gobierno, ni lo conoce “personalmente.” Seguramente él también lo tiene registrado en la mente con la imagen y semejanza de su propio jefe.
Así podemos ascender la escalera burocrática hasta llegar al presidente, quien nos explicaría, si lo preguntásemos, que él no es el gobierno, si no únicamente un ciudadano elegido democráticamente para encabezar al gobierno, y que está sujeto a la voluntad del pueblo y a las leyes. A estas alturas, comprendemos que ni el propio presidente nos podrá poner en contacto con algo solidario y comprobable que podamos identificar como “el gobierno”. Y no es que no exista. Sí existe, pero no allá afuera en el mundo que nos rodea, sino dentro de la mente de cada uno de nosotros, como un concepto.
Las leyes son parte del gobierno porque nosotros lo hemos decidido así. Son algo como las reglas del juego que estamos jugando. Ellas dicen que existe el gobierno y le otorgan una multitud de poderes, atribuciones y obligaciones. En el momento que ninguno recordara las reglas, ni entendiera las letras con que están escritas, no habría reglas y no habría juego. En el momento en que todos y cada uno de los empleados y funcionarios que trabajan en el gobierno olvidaran lo que se supone que son y deben hacer, desaparecería el gobierno.
Sí, el gobierno es una idea, un concepto, un acuerdo entre los habitantes de una nación. No está afuera, está dentro de nosotros mismos y solamente persiste, independientemente de cada quien, porque aunque uno o dos repudien el acuerdo, los demás persisten en la afirmación contundente de que existe y que tenemos que obedecer sus mandatos. A mantener este acuerdo nos empuja el temor a la libertad, y la responsabilidad que invariablemente le acompaña.
Hemos oído decir que “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”, pero el dicho se quedo muy corto, porque la verdad es que cada pueblo crea en su mente su propio gobierno. Lo moldea a su antojo y si tolera una dictadura es que está dispuesto a soportar su peso, con tal de no asumir las responsabilidades de un régimen más democrático. Las dictaduras, las monarquías, los sistemas absolutistas, son los regímenes más cómodos para los pueblos que tienen vocación de esclavos. Así no tienen ni la más leve culpa de lo que suceda. No tienen que decidir nada. Lo que hagan lo harán a la fuerza, con desgano sin que importen las consecuencias, y la culpa de todos los males podrán echársela al sátrapa que los gobierna. Ni siquiera tendrán que pensar -hasta esto les estará vedado- y en complicidad disimulada con sus amos, denunciarán cualquiera disidencia para que el gobierno la aplaste sin misericordia. Así lo quieren ellos en su interior, aunque enjuguen teatralmente sus lágrimas de cocodrilo por los mártires de la libertad.”
Alguien que entienda este texto no puede ir por la calle y protestar por cualquier problema puesto que supuestamente se ha dado cuenta de que el gobierno somos nosotros mismos.
* El libro de referencia es Liberalismo social mexicano
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Etiquetas:
democracia,
elecciones,
gobierno,
Política,
sátrapa
¿Qué hacemos con la mediocridad de nuestros diputados?
La prioridad de los legisladores debe ser
la educación del pueblo.
El autor
Por Ernesto Partida Pedroza
Hablar de la historia del congreso mexicano, es hablar de su sometimiento al poder ejecutivo, salvo honrosas excepciones. La última época fue la etapa priista que duró casi 75 años en la que el presidente decidía todo, tantos los diputados y senadores eran los levantadedos para aprobar todas las iniciativas del presidente.
Antes la elección de los diputados no tenía la menor importancia puesto que estos solo aprobaban las iniciativas del ejecutivo, lo importante era la elección del presidente.
Esta situación ha cambiado radicalmente, ahora el presidente se encuentra atado de manos por el cambio en la composición de los diputados que tienen su origen en diferentes partidos. Antes predominaban los diputados del PRI, ahora ningún partido tiene mayoría, por lo que forzosamente se tienen que aliar para lograr pasar las reformas.
Se supone que los diputados son nuestros representantes en el congreso, que defienden los intereses del pueblo, pero la triste realidad es que no lo hacen, solo defienden los intereses de cada partido y por otro lado no tienen la capacidad para entender la realidad que vivimos los mexicanos, carecen de la capacidad para defender su propia actuación en las cámaras.
Tuve un compañero en la maestría que se postulo como diputado por el PRD y me dijo “Lo fundamental es llegar al puesto, una vez que estemos ahí, veremos que hacemos”.
Los problemas del país son tan grandes que no tenemos derecho a confiarle las grandes decisiones que el país requiere a verdaderos improvisados, como son los actuales diputados y senadores.
Tenemos 40 años queriendo hacer una reforma fiscal integral que le lleve los suficientes recursos al gobierno para sacar al país adelante, pero ha predominado en la cámara la tibieza, la cobardía y la mediocridad que no se atreven a ponerse a la altura de las circunstancias del país.
Tenemos 35 años queriendo hacer la reforma energética y siempre hay diputados que se oponen a ella para defender intereses ideológicos.
Todas las economías emergentes han hechos las grandes reformas y eso los ha llevado a crecer a tazas aceptables, en cambio México se mantiene estancado, por la tibieza de nuestros diputados.
En estas economías emergentes han establecido los impuestos al consumo, aquí nuestros diputados le tienen miedo hacer lo mismo. Pero es lo único que ha dado resultado.
Nuestros diputados piensan en función de los intereses de sus líderes de su partido, no en función de quienes les pagan.
No conforme con eso, la cámara de diputados es de las más improductivas en el mundo, por ejemplo en la legislatura LX de 673 iniciativas de reforma presentadas solo se aprobaron 36 y ninguna de ellas es fundamental.
Por otro lado, nuestros diputados solo trabajan 195 días al año, mientras que los norteamericanos trabajan los doce meses, los canadienses trabajan 10, los de España, Italia y Francia lo hacen por lo menos nueve meses al año. Incluso, los legisladores de los estados de Michoacán y Baja California, trabajan durante 12 meses.
Otro problema es la abundancia de diputados, son 500 para los 105 millones de habitantes que somos, mientras que en Estados Unidos son 228 diputados para 300 millones de habitantes.
Para acabarla de rematar, son ellos los que se asignan los sueldazos como ningún otro congreso en el mundo, solo están por debajo de los diputados de Estados Unidos, pero están muy por arriba de todos los diputados europeos y latinoamericanos.
Somos un país que tiene 50 millones de personas en extrema pobreza, que no sabe si hoy va a desayunar o a comer o a cenar. Un país en el que el salario mínimo es de $50.57 pesos/día o $7.86 pesos/hora contra el de Estados Unidos que va de $60.00 pesos/hora hasta $200.00 pesos/hora.
Cada uno de los 500 diputados federales de San Lázaro cobra una salario mensual de 148 mil 446 pesos.
Seguramente nuestros diputados pueden dormir tranquilos a sabiendas de que existen 50 millones de personas en extrema pobreza.
El problema es que ellos no tienen una autoridad superior que los sancione o que los rectifique en forma efectiva.
Ni el poder ejecutivo ni el poder judicial puede invadir las atribuciones del legislativo.
La mediocridad de los diputados no va sola. Para que ésta exista se requiere de la mediocridad de quienes los seleccionaron, pero también de quienes votamos por ellos.
Aquí entramos todos, incluyendo quienes se abstuvieron de votar. Estos últimos decidieron que otros votaran.
Nadie tiene derecho a deslindarse de los diputados que tenemos, todos participamos en su elección de una u otra forma.
Se puede alegar que fue nuestra ignorancia la que nos orillo a votar por tal o cual diputado, pero eso no nos exime de responsabilidad ante la historia.
Hay otro actor importante que tiene una enorme responsabilidad por las decisiones que tomamos los mexicanos, me estoy refiriendo a los medios de comunicación.
También en estos hay mediocridad, se conforman con describir lo que ven, pero no nos informan de lo que necesitamos saber para hacer una buena elección, no nos orientan, tampoco nos educan, tal y como lo establece la ley federal de radio y televisión vigente.
Tradicionalmente han dedicado la mayor parte de los espacios noticiosos a la elección presidencial y casi un nulo espacio a la de los legisladores, siendo que ahora es más importante esta que la misma presidencial.
Algo que los analistas no toman en cuenta a la hora de diseñar sus programas es que la población apenas llega al séptimo grado de escolaridad, situación que nos aleja de un entendimiento profundo de la situación política del país.
Los mismos periodistas no conocen los temas a profundidad como para entrevistar a los principales actores de la política nacional, por lo general se nos desorienta.
¿Qué podemos hacer?
A nivel personal podemos hacer mucho.
En primer lugar, debemos exigir a los medios de comunicación, a las instituciones de educación y a las mismas autoridades del país que se diseñe un proyecto de nación. Necesitamos saber hacia donde nos dirigimos como nación y en base a eso debemos establecer los caminos para transitar hacia la escena ideal.
La triste realidad es que no existe nada de eso y por lo mismo, cada quien camina para donde uno quiera.
La presidencia va hacia un lado, los legisladores hacia otro, los partidos hacia otro, los medios de comunicación tampoco tienen un proyecto nacional, estos solo siguen sus propios intereses, las instituciones de educación tampoco tienen un proyecto de nación y los ciudadanos comunes y corrientes están en su gran mayoría confundidos y decepcionados ante la anarquía que se siente a nivel nacional.
Urge el surgimiento de un verdadero líder con la suficiente visión hacia el futuro, que nos diga qué país podemos construir entre todos.
Algo que podemos hacer es crear las ideas que puedan aplicarse en los diferentes escenarios y escribirlas a todos los medios de comunicación posibles para compartirlas con todos los ciudadanos y de esa manera discutirlas hasta encontrar las que realmente puedan ser aplicadas para resolver los diferentes problemas del país.
Solo a través de los medios se podrá ejercer una influencia poderosa sobre las cámaras para que estas realmente representen los intereses del pueblo.
Actualmente quienes determinan los contenidos en los espacios de radio y televisión son las grandes empresas que llenan los espacios con publicidad. Y eso depende de que programas uno como público vea, si vemos solo programas reality Show, ahí se irán las grandes empresas para anunciar sus productos, si por el contrario, vemos una buena programación, y si los promovemos como público y corremos la voz de que tal o cual programa merece ser visto por toda la gente, estaremos promoviendo las mejores causas y las empresas también apoyarán con su publicidad.
Otra opción es crear nuevos medios de comunicación en los cuales se cumplan todas las funciones, tal y como lo establecen las leyes.
Es indispensable crear nuevos medios de comunicación con los cuales se pueda promover el entendimiento entre los gobernantes y los gobernados y entre los unos y los otros.
Es un desperdicio criminal usar los medios para trasmitir solo basura informativa.
Es importante presionar a los actuales diputados y senadores para que realmente representen los intereses del pueblo, y dejen atrás los intereses de los partidos o los intereses personales. A los medios les corresponde promover a los legisladores que realmente cumplen y votan por las mejores iniciativas, es también necesario poner en evidencia a quienes privilegian a quienes no están a favor de México.
Se puede alegar que los medios también tienen sus grandes intereses, pues si, pero en estos hay infinidad de espacios en los que se puede hablar de todo con entera libertad.
La mayor parte de los programas de radio y televisión, incluyendo los espacios en los periódicos y revistas tienen su correo electrónico a los cuales se puede escribir y mediante estos se puede hacer uno oír y manifestar todas nuestras inquietudes.
En la medida de que tomemos responsabilidad podremos generar ideas nuevas que con el tiempo puedan ser tomadas en cuenta para aplicarlas a la creación de un México diferente.
Es indispensable ir preparando a los electores para las próximas elecciones legislativas del 2009, para hacer la mejor elección y de alguna manera que nos garanticen que van a hacer las reformas estructurales que tanto requiere este país.
Aquí los medios pueden jugar un papel muy importante, es posible que sea determinante en ese sentido.
Los ciudadanos comunes y corrientes no tenemos derecho a dejar ir esta oportunidad que existe en los medios de mayor libertad como nunca antes en la historia del periodismo para participar en la construcción de un México mejor.
Como ciudadanos estamos obligados a desterrar toda mediocridad de nosotros mismos para poder tener la autoridad moral de exigir que también sea desterrada de los legisladores y de los medios de comunicación.
Aprovechemos esta grandiosa oportunidad.
Algo para la reflexión:
Los mediocres con poder son peligrosos, pero también sos los iluminados.
Los medios de comunicación han dejado de ser el cuarto poder, ahora son el primer poder.
En tan solo unos instantes se puede comunicar algo importante al pueblo entero.
Por lo general los medios hablan en gran medida de lo que los políticos hacen mal o dejan de hacer.
Es tiempo que los medios se ocupen de los problemas reales, de las aspiraciones de los pueblos y de lo que todos podemos hacer para crear el bienestar para todos.
Todo cuanto existe a nuestro alrededor es nuestro en la medida de que contribuyamos a que estas mejoren. Los medios de comunicación no son la excepción. En la medida de que hagamos nuestra la televisión y hagamos propuestas para que mejoren los contenidos estaremos haciendo un acto patriótico.
Pongo a su disposición otros artículos complementarios:
Cuando la política tenga el ambiente futbolero entonces...
¿Qué es un proyecto de nación?
¿Está despertando la sociedad civil?
Para cualquier comentario, crítica o aportación, favor de comunicarse al correo electrónico:
ernestopartida44@yahoo.com.mx
la educación del pueblo.
El autor
Por Ernesto Partida Pedroza
Hablar de la historia del congreso mexicano, es hablar de su sometimiento al poder ejecutivo, salvo honrosas excepciones. La última época fue la etapa priista que duró casi 75 años en la que el presidente decidía todo, tantos los diputados y senadores eran los levantadedos para aprobar todas las iniciativas del presidente.
Antes la elección de los diputados no tenía la menor importancia puesto que estos solo aprobaban las iniciativas del ejecutivo, lo importante era la elección del presidente.
Esta situación ha cambiado radicalmente, ahora el presidente se encuentra atado de manos por el cambio en la composición de los diputados que tienen su origen en diferentes partidos. Antes predominaban los diputados del PRI, ahora ningún partido tiene mayoría, por lo que forzosamente se tienen que aliar para lograr pasar las reformas.
Se supone que los diputados son nuestros representantes en el congreso, que defienden los intereses del pueblo, pero la triste realidad es que no lo hacen, solo defienden los intereses de cada partido y por otro lado no tienen la capacidad para entender la realidad que vivimos los mexicanos, carecen de la capacidad para defender su propia actuación en las cámaras.
Tuve un compañero en la maestría que se postulo como diputado por el PRD y me dijo “Lo fundamental es llegar al puesto, una vez que estemos ahí, veremos que hacemos”.
Los problemas del país son tan grandes que no tenemos derecho a confiarle las grandes decisiones que el país requiere a verdaderos improvisados, como son los actuales diputados y senadores.
Tenemos 40 años queriendo hacer una reforma fiscal integral que le lleve los suficientes recursos al gobierno para sacar al país adelante, pero ha predominado en la cámara la tibieza, la cobardía y la mediocridad que no se atreven a ponerse a la altura de las circunstancias del país.
Tenemos 35 años queriendo hacer la reforma energética y siempre hay diputados que se oponen a ella para defender intereses ideológicos.
Todas las economías emergentes han hechos las grandes reformas y eso los ha llevado a crecer a tazas aceptables, en cambio México se mantiene estancado, por la tibieza de nuestros diputados.
En estas economías emergentes han establecido los impuestos al consumo, aquí nuestros diputados le tienen miedo hacer lo mismo. Pero es lo único que ha dado resultado.
Nuestros diputados piensan en función de los intereses de sus líderes de su partido, no en función de quienes les pagan.
No conforme con eso, la cámara de diputados es de las más improductivas en el mundo, por ejemplo en la legislatura LX de 673 iniciativas de reforma presentadas solo se aprobaron 36 y ninguna de ellas es fundamental.
Por otro lado, nuestros diputados solo trabajan 195 días al año, mientras que los norteamericanos trabajan los doce meses, los canadienses trabajan 10, los de España, Italia y Francia lo hacen por lo menos nueve meses al año. Incluso, los legisladores de los estados de Michoacán y Baja California, trabajan durante 12 meses.
Otro problema es la abundancia de diputados, son 500 para los 105 millones de habitantes que somos, mientras que en Estados Unidos son 228 diputados para 300 millones de habitantes.
Para acabarla de rematar, son ellos los que se asignan los sueldazos como ningún otro congreso en el mundo, solo están por debajo de los diputados de Estados Unidos, pero están muy por arriba de todos los diputados europeos y latinoamericanos.
Somos un país que tiene 50 millones de personas en extrema pobreza, que no sabe si hoy va a desayunar o a comer o a cenar. Un país en el que el salario mínimo es de $50.57 pesos/día o $7.86 pesos/hora contra el de Estados Unidos que va de $60.00 pesos/hora hasta $200.00 pesos/hora.
Cada uno de los 500 diputados federales de San Lázaro cobra una salario mensual de 148 mil 446 pesos.
Seguramente nuestros diputados pueden dormir tranquilos a sabiendas de que existen 50 millones de personas en extrema pobreza.
El problema es que ellos no tienen una autoridad superior que los sancione o que los rectifique en forma efectiva.
Ni el poder ejecutivo ni el poder judicial puede invadir las atribuciones del legislativo.
La mediocridad de los diputados no va sola. Para que ésta exista se requiere de la mediocridad de quienes los seleccionaron, pero también de quienes votamos por ellos.
Aquí entramos todos, incluyendo quienes se abstuvieron de votar. Estos últimos decidieron que otros votaran.
Nadie tiene derecho a deslindarse de los diputados que tenemos, todos participamos en su elección de una u otra forma.
Se puede alegar que fue nuestra ignorancia la que nos orillo a votar por tal o cual diputado, pero eso no nos exime de responsabilidad ante la historia.
Hay otro actor importante que tiene una enorme responsabilidad por las decisiones que tomamos los mexicanos, me estoy refiriendo a los medios de comunicación.
También en estos hay mediocridad, se conforman con describir lo que ven, pero no nos informan de lo que necesitamos saber para hacer una buena elección, no nos orientan, tampoco nos educan, tal y como lo establece la ley federal de radio y televisión vigente.
Tradicionalmente han dedicado la mayor parte de los espacios noticiosos a la elección presidencial y casi un nulo espacio a la de los legisladores, siendo que ahora es más importante esta que la misma presidencial.
Algo que los analistas no toman en cuenta a la hora de diseñar sus programas es que la población apenas llega al séptimo grado de escolaridad, situación que nos aleja de un entendimiento profundo de la situación política del país.
Los mismos periodistas no conocen los temas a profundidad como para entrevistar a los principales actores de la política nacional, por lo general se nos desorienta.
¿Qué podemos hacer?
A nivel personal podemos hacer mucho.
En primer lugar, debemos exigir a los medios de comunicación, a las instituciones de educación y a las mismas autoridades del país que se diseñe un proyecto de nación. Necesitamos saber hacia donde nos dirigimos como nación y en base a eso debemos establecer los caminos para transitar hacia la escena ideal.
La triste realidad es que no existe nada de eso y por lo mismo, cada quien camina para donde uno quiera.
La presidencia va hacia un lado, los legisladores hacia otro, los partidos hacia otro, los medios de comunicación tampoco tienen un proyecto nacional, estos solo siguen sus propios intereses, las instituciones de educación tampoco tienen un proyecto de nación y los ciudadanos comunes y corrientes están en su gran mayoría confundidos y decepcionados ante la anarquía que se siente a nivel nacional.
Urge el surgimiento de un verdadero líder con la suficiente visión hacia el futuro, que nos diga qué país podemos construir entre todos.
Algo que podemos hacer es crear las ideas que puedan aplicarse en los diferentes escenarios y escribirlas a todos los medios de comunicación posibles para compartirlas con todos los ciudadanos y de esa manera discutirlas hasta encontrar las que realmente puedan ser aplicadas para resolver los diferentes problemas del país.
Solo a través de los medios se podrá ejercer una influencia poderosa sobre las cámaras para que estas realmente representen los intereses del pueblo.
Actualmente quienes determinan los contenidos en los espacios de radio y televisión son las grandes empresas que llenan los espacios con publicidad. Y eso depende de que programas uno como público vea, si vemos solo programas reality Show, ahí se irán las grandes empresas para anunciar sus productos, si por el contrario, vemos una buena programación, y si los promovemos como público y corremos la voz de que tal o cual programa merece ser visto por toda la gente, estaremos promoviendo las mejores causas y las empresas también apoyarán con su publicidad.
Otra opción es crear nuevos medios de comunicación en los cuales se cumplan todas las funciones, tal y como lo establecen las leyes.
Es indispensable crear nuevos medios de comunicación con los cuales se pueda promover el entendimiento entre los gobernantes y los gobernados y entre los unos y los otros.
Es un desperdicio criminal usar los medios para trasmitir solo basura informativa.
Es importante presionar a los actuales diputados y senadores para que realmente representen los intereses del pueblo, y dejen atrás los intereses de los partidos o los intereses personales. A los medios les corresponde promover a los legisladores que realmente cumplen y votan por las mejores iniciativas, es también necesario poner en evidencia a quienes privilegian a quienes no están a favor de México.
Se puede alegar que los medios también tienen sus grandes intereses, pues si, pero en estos hay infinidad de espacios en los que se puede hablar de todo con entera libertad.
La mayor parte de los programas de radio y televisión, incluyendo los espacios en los periódicos y revistas tienen su correo electrónico a los cuales se puede escribir y mediante estos se puede hacer uno oír y manifestar todas nuestras inquietudes.
En la medida de que tomemos responsabilidad podremos generar ideas nuevas que con el tiempo puedan ser tomadas en cuenta para aplicarlas a la creación de un México diferente.
Es indispensable ir preparando a los electores para las próximas elecciones legislativas del 2009, para hacer la mejor elección y de alguna manera que nos garanticen que van a hacer las reformas estructurales que tanto requiere este país.
Aquí los medios pueden jugar un papel muy importante, es posible que sea determinante en ese sentido.
Los ciudadanos comunes y corrientes no tenemos derecho a dejar ir esta oportunidad que existe en los medios de mayor libertad como nunca antes en la historia del periodismo para participar en la construcción de un México mejor.
Como ciudadanos estamos obligados a desterrar toda mediocridad de nosotros mismos para poder tener la autoridad moral de exigir que también sea desterrada de los legisladores y de los medios de comunicación.
Aprovechemos esta grandiosa oportunidad.
Algo para la reflexión:
Los mediocres con poder son peligrosos, pero también sos los iluminados.
Los medios de comunicación han dejado de ser el cuarto poder, ahora son el primer poder.
En tan solo unos instantes se puede comunicar algo importante al pueblo entero.
Por lo general los medios hablan en gran medida de lo que los políticos hacen mal o dejan de hacer.
Es tiempo que los medios se ocupen de los problemas reales, de las aspiraciones de los pueblos y de lo que todos podemos hacer para crear el bienestar para todos.
Todo cuanto existe a nuestro alrededor es nuestro en la medida de que contribuyamos a que estas mejoren. Los medios de comunicación no son la excepción. En la medida de que hagamos nuestra la televisión y hagamos propuestas para que mejoren los contenidos estaremos haciendo un acto patriótico.
Pongo a su disposición otros artículos complementarios:
Cuando la política tenga el ambiente futbolero entonces...
¿Qué es un proyecto de nación?
¿Está despertando la sociedad civil?
Para cualquier comentario, crítica o aportación, favor de comunicarse al correo electrónico:
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Etiquetas:
diputados. legisladores,
mediocridad,
Política
sábado, 4 de octubre de 2008
Marcelo Ebrard mantiene una lealtad suicida hacia AMLO
Por Ernesto Partida Pedroza
Una vez que Marcelo Ebrad se ha declarado aspirante a ocupar la presidencia de la República, nos obliga a pensar en como sería como presidente.
Para saber qué haría solo tenemos como guía lo que ha hecho como jefe de gobierno.
Una área de la mayor importancia es la de los jóvenes del Distrito Federal en la cual Marcelo ha declarado que ha hecho mucho por los jóvenes.
Ciertamente ha gastado mucho dinero en las becas que se han dado a miles de jovenes que estudian en la educación media superior.
Hay una nota periodística en el periódico el Milenio el 24 de julio que dice.
“El gobierno del Distrito federal destina alrededor de 2 mil millones de pesos para programas sociales dedicados a niños y jovenes.
“Los jovenes son el sector más importante para Marcelo Ebrard, principalmente los adolescentes entre 14 a 17 años.
Aquí hay algo importante que destacar:
“A los estudiantes que cuentan con un promedio de 6 a 7.5 se les otorgan 5 mil pesos al concluir el ciclo escolar; de 7.6 a 9 6 mil pesos y de 9.1 a 10, 7 mil pesos”.
¿Es dinero lo que realmente necesitan los jovenes?
“En el mes de noviembre del 2003 salio un reportaje en el periódico El Universal en donde se habla de que los jovenes han dejado sus ideales atrás.
En este reportaje se dice que los jovenes mexicanos ya no les interesa cambiar al mundo, dejaron atrás los ideales y ahora les preocupa tener un empleo que les satisfaga, un lugar donde habitar y dinero suficiente para sobrevivir. Todo para un solo propósito: tener independencia.
“El 35% de la población juvenil está embarazada o ha embarazado a alguien, y tan solo en 1999 había 183 mil jovenes seropositivos entre 15 y 29 años.
“Investigaciones coinciden en que el presente y futuro de este sector de la población es incierto. Nada es seguro. Estudiar no es garantía de nada y los empleos son efímeros.
“Los jovenes constituyen el 32.4 % de la población nacional y son pocas las oportunidades, así que no les queda mas que competir. Esta situación, dicen los especialistas, genera en ellos angustia y depresión.
“La frustración de algunos por no encontrar oportunidades los lleva al camino más fácil: delinquir.
El gobierno de Marcelo Ebrard se da cuenta de este problema y lo único que se le ocurre es crear programas para repartir dinero, ¿Es con dinero que se puede resolver el presente y futuro ce los jovenes?
No es el dinero lo que los jovenes necesitan, lo que realmente necesitan son los ideales y estos se obtienen mediante una educación de calidad.
El distrito Federal es la única entidad federativa que no tiene el control de la educación que se imparte en su propia entidad, actualmente la ejerce la federación, misma a la cual no reconoce Marcelo Ebrard.
Si el jefe de gobierno no puede ejercer el control de la educación que se imparte en a los niños y jovenes del Distrito Federal, no podrá influir en el presente y futuro de los jovenes y todo el dinero que reparte será un dinero tirado a la basura porque no es con dinero que se crean los ideales para un futuro mejor.
Habría que profundizar con respecto a lo que piensan los jovenes, por un lado quieren mayores oportunidades, un buen empleo e independencia, pero ¿Quien podrá satisfacer esas necesidades si ellos no?
Para resolver los graves problemas de la educación se requieren forzosamente el dialogo entre todos los poderes, se necesita que se sienten en la mesa y encontrar las mejores soluciones.
El problema es que Marcelo Ebrard ha preferido mantener una fidelidad suicida hacia quien se ocupa de tiempo completo a estorbar al presidente Calderón.
El presidente Calderón es quien resulto ganador en la contienda electoral según todas las instituciones, él es quien maneja el presupuesto federal, es quien mantiene el dialogo con todos los poderes y Marcelo ha decidido ignorarlo.
Los grandes problemas del Distrito Federal son imposibles de resolver manteniéndose al margen del dialogo con todos los poderes del estado.
Los problemas de la juventud no es cuestión de dinero, como tal vez piensa Marcelo Ebrard, es un problema de ausencia de políticas públicas correctas.
Es la ausencia de calidad en la educación, esto trae como consecuencia todo tipo de problemas que envuelven a los jóvenes.
Si estos se inclinan por la delincuencia, necesariamente tenemos que pensar en que no hubo ninguna formación cívica y ética en la escuela.
Si los jóvenes no encuentran trabajo, es que no hubo una educación adecuada para descubrir sus propias fortalezas y las del país de tal manera que lo llevara a emprender en los negocios.
Si los padres de familia no tienen los suficientes recursos para enviar a sus hijos a la escuela, es responsabilidad de los gobiernos que no han creado las condiciones para que los empresarios puedan crear muchas empresas y con ellas los empleos de calidad.
En lugar de eso, los gobiernos solo crean los programas para repartir dinero a los pobres.
La economía del Distrito Federal es la más importante del país y como tal tiene las posibilidades de generar la riqueza para su población pero con la ausencia de políticas públicas correctas es imposible hacerlo.
El problema más grave que enfrente el jefe de gobierno es el de la inseguridad y para eso solo tiene medidas políticas y policíacas, no contempla la educación de calidad para las nuevas generaciones y eso tendrá altos costos que tendrá que pagar.
Hay muchas acciones que tendría que hacer para realmente resolver el problema de la inseguridad aparte de las medidas policíacas, pero manteniéndose al margen del dialogo no lo podrá hacer.
Hay mucha materia de la cual se debe hablar para resolver los grandes problemas tales como la inseguridad, la pobreza, la corrupción, la impunidad, las drogas y muchos otros problemas.
El atributo esencial de un político es el hablar con quien se tiene que hablar para resolver los problemas de los pueblos.
El defecto fundamental de un político es negarse a hablar con otros políticos, con esto se margina a sí mismo y margina al pueblo que supuestamente gobierna.
Según los analistas se niega a hablar con el presidente porque sin el apoyo de López Obrador no es nadie en la clase política.
Un gran político no lo es por el apoyo de un cacique, sino por la calidad de las políticas públicas que impulsa y que generan los cambios que los pueblos realmente necesitan.
Las playas en el distrito Federal, las pistas de hielo, los festivales en el Zócalo, los programas para repartir dinero a las madres solteras, a los adultos mayores, a los miles de estudiantes, sin duda que les cae muy bien a estos, pero no dejan de ser programas populistas que a nadie sacan de la pobreza.
Lo que realmente se necesita son las acciones para activar la economía y con esto podamos activar la educación y la cultura, pero para esto se requiere forzosamente hablar con todas las partes implicadas, imposible lograrlo sin el dialogo.
Si de verdad quiere ser el próximo Presidente de la república, debe cambiar de asesores, debe romper la lealtad con quien no piensa en México, sino solo en si mismo.
La lealtad debe ser hacia México y los mexicanos.
Debería recordar el aspirante que las elecciones que ha apadrinado López Obrador después del 2 de julio, todas las ha perdido.
Si realmente aspira a ganar, deberá cambiar de lealtades.
Quienes siguen todavía al candidato perdedor en sus locuras son ya muy pocos, lo único que tienen es que son muy ruidosos.
Son dos acontecimientos que han golpeado fuertemente a Marcelo Ebrard en las ultimas fechas, estos son el caso de News divino y el secuestro y el asesinato del joven Fernando Martí, estos no han sido manejados adecuadamente por el jefe de gobierno y esto afecta directamente a sus aspiraciones.
Como presidente de la república repetiría el mismo tipo de acciones que ahora hace como Jefe de gobierno-
Es difícil imaginarlo que le hace frente a todos los problemas en forma adecuada, no lo veo dialogando con todas las fuerzas políticas para resolver los grandes problemas nacionales, no lo veo realizando las acciones para hacerle frente a la pobreza.
Las mismas políticas populistas que ahora hace, las haría como presidente de la república, mismas que no sacarían de la pobreza a ningún mexicano.
En el ámbito internacional, tal vez mantendría su indisposición para dialogar con determinados países, como ahora lo hace con el presidente.
¿Como se imagina usted a Marcelo Ebrard como presidente?
Tenemos la obligación de examinar con lupa los grandes problemas de la ciudad de México y ver si las acciones que hace el actual jefe de gobierno corresponden a lo que debería hacer.
Si no lo hacemos ahora, después ya no tendremos derecho a reclamar.
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Una vez que Marcelo Ebrad se ha declarado aspirante a ocupar la presidencia de la República, nos obliga a pensar en como sería como presidente.
Para saber qué haría solo tenemos como guía lo que ha hecho como jefe de gobierno.
Una área de la mayor importancia es la de los jóvenes del Distrito Federal en la cual Marcelo ha declarado que ha hecho mucho por los jóvenes.
Ciertamente ha gastado mucho dinero en las becas que se han dado a miles de jovenes que estudian en la educación media superior.
Hay una nota periodística en el periódico el Milenio el 24 de julio que dice.
“El gobierno del Distrito federal destina alrededor de 2 mil millones de pesos para programas sociales dedicados a niños y jovenes.
“Los jovenes son el sector más importante para Marcelo Ebrard, principalmente los adolescentes entre 14 a 17 años.
Aquí hay algo importante que destacar:
“A los estudiantes que cuentan con un promedio de 6 a 7.5 se les otorgan 5 mil pesos al concluir el ciclo escolar; de 7.6 a 9 6 mil pesos y de 9.1 a 10, 7 mil pesos”.
¿Es dinero lo que realmente necesitan los jovenes?
“En el mes de noviembre del 2003 salio un reportaje en el periódico El Universal en donde se habla de que los jovenes han dejado sus ideales atrás.
En este reportaje se dice que los jovenes mexicanos ya no les interesa cambiar al mundo, dejaron atrás los ideales y ahora les preocupa tener un empleo que les satisfaga, un lugar donde habitar y dinero suficiente para sobrevivir. Todo para un solo propósito: tener independencia.
“El 35% de la población juvenil está embarazada o ha embarazado a alguien, y tan solo en 1999 había 183 mil jovenes seropositivos entre 15 y 29 años.
“Investigaciones coinciden en que el presente y futuro de este sector de la población es incierto. Nada es seguro. Estudiar no es garantía de nada y los empleos son efímeros.
“Los jovenes constituyen el 32.4 % de la población nacional y son pocas las oportunidades, así que no les queda mas que competir. Esta situación, dicen los especialistas, genera en ellos angustia y depresión.
“La frustración de algunos por no encontrar oportunidades los lleva al camino más fácil: delinquir.
El gobierno de Marcelo Ebrard se da cuenta de este problema y lo único que se le ocurre es crear programas para repartir dinero, ¿Es con dinero que se puede resolver el presente y futuro ce los jovenes?
No es el dinero lo que los jovenes necesitan, lo que realmente necesitan son los ideales y estos se obtienen mediante una educación de calidad.
El distrito Federal es la única entidad federativa que no tiene el control de la educación que se imparte en su propia entidad, actualmente la ejerce la federación, misma a la cual no reconoce Marcelo Ebrard.
Si el jefe de gobierno no puede ejercer el control de la educación que se imparte en a los niños y jovenes del Distrito Federal, no podrá influir en el presente y futuro de los jovenes y todo el dinero que reparte será un dinero tirado a la basura porque no es con dinero que se crean los ideales para un futuro mejor.
Habría que profundizar con respecto a lo que piensan los jovenes, por un lado quieren mayores oportunidades, un buen empleo e independencia, pero ¿Quien podrá satisfacer esas necesidades si ellos no?
Para resolver los graves problemas de la educación se requieren forzosamente el dialogo entre todos los poderes, se necesita que se sienten en la mesa y encontrar las mejores soluciones.
El problema es que Marcelo Ebrard ha preferido mantener una fidelidad suicida hacia quien se ocupa de tiempo completo a estorbar al presidente Calderón.
El presidente Calderón es quien resulto ganador en la contienda electoral según todas las instituciones, él es quien maneja el presupuesto federal, es quien mantiene el dialogo con todos los poderes y Marcelo ha decidido ignorarlo.
Los grandes problemas del Distrito Federal son imposibles de resolver manteniéndose al margen del dialogo con todos los poderes del estado.
Los problemas de la juventud no es cuestión de dinero, como tal vez piensa Marcelo Ebrard, es un problema de ausencia de políticas públicas correctas.
Es la ausencia de calidad en la educación, esto trae como consecuencia todo tipo de problemas que envuelven a los jóvenes.
Si estos se inclinan por la delincuencia, necesariamente tenemos que pensar en que no hubo ninguna formación cívica y ética en la escuela.
Si los jóvenes no encuentran trabajo, es que no hubo una educación adecuada para descubrir sus propias fortalezas y las del país de tal manera que lo llevara a emprender en los negocios.
Si los padres de familia no tienen los suficientes recursos para enviar a sus hijos a la escuela, es responsabilidad de los gobiernos que no han creado las condiciones para que los empresarios puedan crear muchas empresas y con ellas los empleos de calidad.
En lugar de eso, los gobiernos solo crean los programas para repartir dinero a los pobres.
La economía del Distrito Federal es la más importante del país y como tal tiene las posibilidades de generar la riqueza para su población pero con la ausencia de políticas públicas correctas es imposible hacerlo.
El problema más grave que enfrente el jefe de gobierno es el de la inseguridad y para eso solo tiene medidas políticas y policíacas, no contempla la educación de calidad para las nuevas generaciones y eso tendrá altos costos que tendrá que pagar.
Hay muchas acciones que tendría que hacer para realmente resolver el problema de la inseguridad aparte de las medidas policíacas, pero manteniéndose al margen del dialogo no lo podrá hacer.
Hay mucha materia de la cual se debe hablar para resolver los grandes problemas tales como la inseguridad, la pobreza, la corrupción, la impunidad, las drogas y muchos otros problemas.
El atributo esencial de un político es el hablar con quien se tiene que hablar para resolver los problemas de los pueblos.
El defecto fundamental de un político es negarse a hablar con otros políticos, con esto se margina a sí mismo y margina al pueblo que supuestamente gobierna.
Según los analistas se niega a hablar con el presidente porque sin el apoyo de López Obrador no es nadie en la clase política.
Un gran político no lo es por el apoyo de un cacique, sino por la calidad de las políticas públicas que impulsa y que generan los cambios que los pueblos realmente necesitan.
Las playas en el distrito Federal, las pistas de hielo, los festivales en el Zócalo, los programas para repartir dinero a las madres solteras, a los adultos mayores, a los miles de estudiantes, sin duda que les cae muy bien a estos, pero no dejan de ser programas populistas que a nadie sacan de la pobreza.
Lo que realmente se necesita son las acciones para activar la economía y con esto podamos activar la educación y la cultura, pero para esto se requiere forzosamente hablar con todas las partes implicadas, imposible lograrlo sin el dialogo.
Si de verdad quiere ser el próximo Presidente de la república, debe cambiar de asesores, debe romper la lealtad con quien no piensa en México, sino solo en si mismo.
La lealtad debe ser hacia México y los mexicanos.
Debería recordar el aspirante que las elecciones que ha apadrinado López Obrador después del 2 de julio, todas las ha perdido.
Si realmente aspira a ganar, deberá cambiar de lealtades.
Quienes siguen todavía al candidato perdedor en sus locuras son ya muy pocos, lo único que tienen es que son muy ruidosos.
Son dos acontecimientos que han golpeado fuertemente a Marcelo Ebrard en las ultimas fechas, estos son el caso de News divino y el secuestro y el asesinato del joven Fernando Martí, estos no han sido manejados adecuadamente por el jefe de gobierno y esto afecta directamente a sus aspiraciones.
Como presidente de la república repetiría el mismo tipo de acciones que ahora hace como Jefe de gobierno-
Es difícil imaginarlo que le hace frente a todos los problemas en forma adecuada, no lo veo dialogando con todas las fuerzas políticas para resolver los grandes problemas nacionales, no lo veo realizando las acciones para hacerle frente a la pobreza.
Las mismas políticas populistas que ahora hace, las haría como presidente de la república, mismas que no sacarían de la pobreza a ningún mexicano.
En el ámbito internacional, tal vez mantendría su indisposición para dialogar con determinados países, como ahora lo hace con el presidente.
¿Como se imagina usted a Marcelo Ebrard como presidente?
Tenemos la obligación de examinar con lupa los grandes problemas de la ciudad de México y ver si las acciones que hace el actual jefe de gobierno corresponden a lo que debería hacer.
Si no lo hacemos ahora, después ya no tendremos derecho a reclamar.
ernestopartida44@yahoo.com.mx
LA POLÍTICA ES LA BÚSQUEDA DEL BIEN COMÚN
Construyamos un movimiento
de ideas, no de personajes.
El autor
Por Ernesto Partida Pedroza
La construcción de la grandeza de México requiere de la grandeza de los políticos.
Los políticos son indispensables puesto que estos son quienes pueden organizar al pueblo para que este construya su propio destino.
Una virtud fundamental del político es la capacidad para dialogar con todas las fuerzas políticas.
Un buen político es capaz de convertir a un enemigo en un amigo.
Otra característica de un buen político es que es capaz de poner los ideales por encima de sus intereses personales.
Tiene la virtud de la humildad que le permite reconocer los errores y la sabiduría para corregirlos.
Ante un ambiente de exacerbada inseguridad, reconoce que en lo que se ha fallado es en la educación y de inmediato inicia una profunda reforma educativa para las nuevas generaciones.
El político ideal es aquel que hace un planteamiento general de todos los problemas del país, visualiza la escena ideal y propone un camino para transitar de la escena real a la ideal.
Son capaces de crear el sueño para impulsar la riqueza entre todos y para todos.
Pueden crear el coraje y el orgullo en cada uno de los ciudadanos.
Ningún político mexicano de los que aparecen en la escena está a la altura de estos preceptos.
Todos ellos padecen de una mezquindad que trabajan para ponerle piedras en el camino a los otros políticos para que no lleguen al poder.
Los políticos hacen todo tipo de promesas que son imposibles de cumplir para llegar al poder y una vez que llegan se olvidan de ellas.
La mezquindad de los políticos mexicanos llega a tal grado que dividen al país, a costa de lo que sea, con tal de llegar al poder.
La mayor parte de ellos se conforman con administrar los problemas lo suficiente como para que nos les explote en la cara, pero ni siquiera pueden hacer el planteamiento de la problemática real.
Ante el ambiente de inseguridad, tratan de resolver el problema a base de declararle la guerra a los delincuentes sin contemplar la necesidad de de corregir los errores que se han cometido en el pasado.
Tienen tal miopía que son incapaces de ver por los intereses de la nación, primero ven sus propios intereses y los de sus jefes de cada partido.
El próximo año son las elecciones intermedias en donde se elegirán a los nuevos diputados, estos son importantes porque son estos los que podrán cambiar las leyes que deben cambiar y crear otras que nos lleven al progreso de este país.
Aquí es una obligación de cada ciudadano de, primero elegir que tipo de país queremos, que ideas debemos impulsar para crear un nuevo México, tenemos que diseñar el camino que nos lleve a ese sueño.
Una vez creado, deberemos crear un movimiento de personas que trabajemos en ese sentido, deberemos crear el perfil de los políticos que necesitamos y solo hasta entonces podremos hacer la mejor elección.
Nosotros los ciudadanos tenemos la responsabilidad de exigir que los políticos cumplan con las promesas.
Aquí es donde los medios de comunicación pueden hacer una gran contribución abriendo sus espacios para pensar el país que necesitamos contruir.
Es obligación de nosotros los ciudadanos exigir un periodismo creativo que realmente nos ayude a esa tarea.
Pongo a su disposición otros artículos complementarios, si me los solicita, con gusto se los envío.
El periodismo creativo que México necesita
¿Es posible el cambio social?
Imaginemos al México ideal
ernestopartida44@yahoo.com.mx
de ideas, no de personajes.
El autor
Por Ernesto Partida Pedroza
La construcción de la grandeza de México requiere de la grandeza de los políticos.
Los políticos son indispensables puesto que estos son quienes pueden organizar al pueblo para que este construya su propio destino.
Una virtud fundamental del político es la capacidad para dialogar con todas las fuerzas políticas.
Un buen político es capaz de convertir a un enemigo en un amigo.
Otra característica de un buen político es que es capaz de poner los ideales por encima de sus intereses personales.
Tiene la virtud de la humildad que le permite reconocer los errores y la sabiduría para corregirlos.
Ante un ambiente de exacerbada inseguridad, reconoce que en lo que se ha fallado es en la educación y de inmediato inicia una profunda reforma educativa para las nuevas generaciones.
El político ideal es aquel que hace un planteamiento general de todos los problemas del país, visualiza la escena ideal y propone un camino para transitar de la escena real a la ideal.
Son capaces de crear el sueño para impulsar la riqueza entre todos y para todos.
Pueden crear el coraje y el orgullo en cada uno de los ciudadanos.
Ningún político mexicano de los que aparecen en la escena está a la altura de estos preceptos.
Todos ellos padecen de una mezquindad que trabajan para ponerle piedras en el camino a los otros políticos para que no lleguen al poder.
Los políticos hacen todo tipo de promesas que son imposibles de cumplir para llegar al poder y una vez que llegan se olvidan de ellas.
La mezquindad de los políticos mexicanos llega a tal grado que dividen al país, a costa de lo que sea, con tal de llegar al poder.
La mayor parte de ellos se conforman con administrar los problemas lo suficiente como para que nos les explote en la cara, pero ni siquiera pueden hacer el planteamiento de la problemática real.
Ante el ambiente de inseguridad, tratan de resolver el problema a base de declararle la guerra a los delincuentes sin contemplar la necesidad de de corregir los errores que se han cometido en el pasado.
Tienen tal miopía que son incapaces de ver por los intereses de la nación, primero ven sus propios intereses y los de sus jefes de cada partido.
El próximo año son las elecciones intermedias en donde se elegirán a los nuevos diputados, estos son importantes porque son estos los que podrán cambiar las leyes que deben cambiar y crear otras que nos lleven al progreso de este país.
Aquí es una obligación de cada ciudadano de, primero elegir que tipo de país queremos, que ideas debemos impulsar para crear un nuevo México, tenemos que diseñar el camino que nos lleve a ese sueño.
Una vez creado, deberemos crear un movimiento de personas que trabajemos en ese sentido, deberemos crear el perfil de los políticos que necesitamos y solo hasta entonces podremos hacer la mejor elección.
Nosotros los ciudadanos tenemos la responsabilidad de exigir que los políticos cumplan con las promesas.
Aquí es donde los medios de comunicación pueden hacer una gran contribución abriendo sus espacios para pensar el país que necesitamos contruir.
Es obligación de nosotros los ciudadanos exigir un periodismo creativo que realmente nos ayude a esa tarea.
Pongo a su disposición otros artículos complementarios, si me los solicita, con gusto se los envío.
El periodismo creativo que México necesita
¿Es posible el cambio social?
Imaginemos al México ideal
ernestopartida44@yahoo.com.mx
¿Podemos cambiar como sociedad?
Por Ernesto Partida Pedroza
Entre los grandes problemas que padecemos como sociedad está la inseguridad, la pobreza, la corrupción, la impunidad, la drogadicción, el narcotráfico, etc.
Detrás del problema de la inseguridad hay un pensamiento que nos ayuda a resignarnos a aceptar la existencia de la inseguridad.
He escuchado las palabras que nos dicen: “La inseguridad es algo que nunca va a dejar de existir”.
Cuando pensamos en los delincuentes nos olvidamos de pensar en quienes los formaron. Para nada contemplamos la responsabilidad que tuvieron los padres de familia, los ciudadanos, la escuela, los medios de comunicación y el mismo gobierno.
Los delincuentes pasan desapercibidos por la mayoría de las instituciones, sino hasta que se te toma infragnanti.
Los delincuentes no se forman solos, necesariamente tienen sus cómplices.
Si analizamos con mayor profundidad nos encontraremos que nosotros los ciudadanos tenemos alguna responsabilidad.
La corrupción
De igual manera cuando hablamos de corrupción automáticamente pensamos en el policía que acepta nuestras “mordidas” o en el gobierno que extorsiona al empresario o que simplemente solicita un “donativo” para acelerar los tramites, pero generalmente no vemos la contraparte.
Existen los corruptos como los corruptores.
Si la sociedad entera fuera incorruptible no podría haber un gobierno corrupto.
Lo que existe en el gobierno es en realidad el fiel reflejo de lo que existe en la sociedad.
La impunidad
De cada 100 delincuentes que cometen un delito, solo 4 de ellos son consignados ante la autoridad. Esto nos habla del alto nivel de impunidad. Prácticamente no hay investigación acerca de los delitos que se cometen y que se denuncian.
Ha habido varios casos en que los mismos familiares realizan las investigaciones con respecto a los delitos y que se concluyen exitosamente.
La impunidad es un gran aliento para los delincuentes, saben perfectamente de que las probabilidades de ser atrapados son mínimas.
La pobreza
México es un país con enormes recursos naturales como pocos en el mundo y sin embargo, tenemos casi la mitad de la población en extrema pobreza.
Hay países que tienen escasez de recursos y sin embargo están entre los países más ricos.
Por otro lado, tenemos a los millonarios entre los más ricos del mundo. Somos un país con diferencias abismales.
Estas condiciones han hecho que México sea un campo propicio para la lucha de los pobres contra los ricos y de los ricos contra los pobres.
Los acontecimientos de la historia de México han estado marcados por esas luchas y que por cierto han representado un gran desgaste para todos los mexicanos.
¿Porque no hemos alcanzado el éxito de otras naciones?
Algo que no hemos entendido es que el conjunto de problemas que tenemos como sociedad están perfectamente articulados unos con otros, por ejemplo, la inseguridad está perfectamente articulada con la corrupción, esta está articulada con la impunidad y esta con la ignorancia y esta con la drogadicción, etc.
El conjunto de los problemas integran un monstruo de dimensiones
colosales el cual carece de contrapesos en la sociedad.
De repente surgen grupos de personas que intentan luchar contra la inseguridad en forma aislada y cuando llegan al monstruo, este lo advierte y decide tragarse al grupo y con ello desaparece la lucha.
Por otro lado aparece un grupo que pretende luchar contra la impunidad, que forma parte de ese monstruo y de la misma manera lo detecta y antes de que lleguen a dañarlo, este se los traga.
Así sucede con cada uno de los problemas que padecemos como sociedad, y es por eso que las luchas contra los males sociales se convierten en luchas inútiles y desgastantes.
Se ha dicho que México es un país de instituciones, cierto, pero están penetradas por ese monstruo, o más bien, todos somos parte de ese monstruo.
Veamos las principales instituciones, por ejemplo tenemos a la familia que se encuentra en una franca crisis.
Del 100% de los matrimonios, el 25 % de ellos son los que finalmente se divorcian, el 70% se encuentra unidos bajo un mismo techo, pero están separados por los constantes pleitos y solo el 5% de estos se encuentran haciendo una vida plena y feliz.
¿Que se puede esperar de los matrimonios en estas condiciones?
Estos datos nos hablan por sí mismos. ¿Qué se puede esperar de la institución familiar mexicana?
Veamos la escuela de todos los niveles.
Según las últimas evaluaciones internacionales, la escuela mexicana se encuentra entre los últimos lugares.
Lo que nos podemos encontrar en la escuela es que no se le enseña a pensar al alumno, solo aprende a consumir información, los alumnos no encuentran información que sea verdaderamente significativa, es por ello que desertan de la escuela.
Estos estudiantes se pierden del placer de construir un futuro promisorio.
Es tan malo el nivel de educación que los egresados de las universidades no encuentran trabajo porque fueron educados para emplearse, no para emprender nuevas empresas.
Los estudiantes estudian algo que nunca verán en el campo laboral, eso se debe a que aprendieron a consumir la información, no a crearla.
Vivimos en una época en la que las cosas evolucionan a una velocidad vertiginosa, lo que hoy se estudia no tendrá ninguna utilidad dentro de 5 años, de ahí la necesidad de aprender a crear el conocimiento.
Algunos países han entendido lo anterior y están haciendo los cambios que se requieren.
En México estamos discutiendo otras cosas que nada tiene que ver con la construcción de nuestro futuro.
Los medios de comunicación.
Conforme pasa el tiempo, los medios de comunicación están adquiriendo una influencia tal como la tenía la iglesia en los siglos de la colonia y en el siglo XIX. En esos tiempos no se hacía nada en el país, a menos que tuviera la bendición de la nada santa iglesia católica.
Hoy también sucede lo mismo, solo que ahora el mando lo tienen los medios de comunicación, especialmente las dos cadenas de televisión, las cuales tienen el 80% de audiencia.
Se dan el lujo de comprar la conciencia de la cámara de diputados y la de senadores para pasar la ley que ellos mismos diseñaron para obtener el máximo de beneficios.
Parece que lo único que les interesa a estos medios es la ganancia a costa de lo que sea, no respetan la mínima legislación amparados en el poder que han acumulado y en la apatía de la población.
La influencia que han ejercido ha servido para perpetuar los usos y costumbres, mismos que no generan el progreso.
Según la legislación los medios de comunicación tienen la función de informar, orientar, educar y entretener.
De estas cuatro funciones, informa parcialmente, nos informa de todo lo que no necesitamos para generar el progreso de la población, lo que realmente necesitamos lo ignora. No nos orienta en los grandes problemas nacionales, mas bien nos confunde; No nos educa. Ciertamente nos entretiene, pero en función de la miseria de los seres humanos. No existe un entretenimiento sano.
Son pocos los que cuestionan los contenidos de los medios, pero ninguno que haga propuestas para realmente mejorarlos.
Los gobiernos
Quienes llegan a formar parte de los equipos de gobierno lo logran por diversas razones, muchos por influencias, por necesidad, por compadrazgos, por corrupción, pero pocos son los que llegan ahí con un afán de servir a la población.
Muchos dicen: “Lo primero es llegar al poder, una vez estando ahí, veremos que hacemos”.
Una vez que llegan ahí, realmente no saben que hacer, no les resulta tan fácil como pensaban, muchos de los funcionarios aprovechan el puesto para servirse para sus propios intereses particulares.
Se ha dicho que México es un país de instituciones, es cierto, pero quienes manejan las instituciones están viciados y carecen de la filosofía de las mismas instituciones. Esto los hace vulnerables ante el poder de los que todo lo tienen terminando por corromper al conjunto de las instituciones.
Existe una parálisis social e institucional que impide que se realicen los cambios que son indispensables a todos los niveles de la sociedad.
Por supuesto que todos nos damos cuenta de la necesidad de cambiar, pero estamos esperando que el otro cambie para que yo pueda cambiar. Eso es imposible.
Todos estamos esperando a que llegue al gobierno alguien iluminado para que se atreva a realizar los cambios, pero que no nos perjudique a nosotros, el día que eso ocurra, entonces si lo tacharemos de represivo y si no hace los lo que debiera, entonces lo tachamos de un gobierno débil, total que nunca estamos satisfechos y por supuesto que nunca estaremos satisfechos porque estará faltando nuestra acción personal.
¿Podremos romper con la dependencia?
Como se podrá ver, no existen las condiciones en que se puedan dar los verdaderos cambios en la sociedad porque siempre estamos esperando que el otro empiece. Nadie hará el trabajo que a nosotros mismos nos corresponde.
Hay infinidad de grupos que se reúnen para platicar, para discutir los diferentes problemas que padecemos y para exigir que se cumplan los compromisos contraídos con la población durante sus campañas políticas, pero una vez que se encuentran ocupando los puestos por lo que tanto lucharon, nos dicen que no hay presupuesto, que no pueden afectar a los grandes intereses o que simplemente no proceden los proyectos, etc.
Muchas veces los luchadores se resignan a esperar el momento para llegar ellos mismos al poder y entonces si cumplir con las exigencias, pero ¿quién puede garantizar que ellos si cumplirán?
Como podremos ver, no existen ni las personas ni las instituciones que realmente estén dispuestos a realizar el trabajo de transformar esta sociedad. Ni las familias, ni las escuelas, ni los medios de comunicación, ni las iglesias ni los gobiernos. Todos estados condicionados y domesticados para vivir la vida de una determinada forma.
Con todos los defectos que tienen la sociedad da lugar a un gran monstruo, que se resiste a cambiar a toda costa y cualquier intento de algún grupo social que pretende introducir un cambio es impedido por la misma sociedad.
Son significativos los cambios que realizan algunas ONGs y algunos grupos religiosos, pero ante la magnitud de los problemas sociales, se conviertes en algo insignificante.
Una primera conclusión que tendríamos que hacer es que los seres humanos somos el resultado de lo que hemos cultivado en nuestra mente.
Lo explico de una manera distinta.
Si se nos explica en el seno de la familia y en la escuela que somos seres muy limitados y nos la creemos, así actuamos en la vida y así nos va en ella.
Una segunda conclusión tendría que ser que en la medida en que se nos domesticó, en esa medida nos será difícil cambiar, a menos que queramos cambiar.
En una ocasión se hizo un experimento en el que se colocó en una vitrina de vidrio a una piraña y a un pez pequeño pero separados por un vidrio. Fueron muchos choques que se dio la piraña que aprendió que no debía pasar esa barrera. Se quito el vidrio que los separaba y la piraña no paso la barrera.
La mayor parte de los seres humanos somos semejantes, se nos “educa” con determinadas ideas y las mantenemos en nuestra mente por el resto de nuestra vida.
Por supuesto que esto no aplica a usted que esta leyendo este trabajo, sino solo aplica para aquellos que nunca leen, para los que no se detienen para pensar las que están escuchando, para los que nos les interesa cambiar el patrón de conducta para mejorar su vida.
Por todo lo anterior, pareciera que no existe ninguna solución para mejorar la condición del ser humano ni a corto ni a largo plazo.
Una tercera conclusión es que el ser humano no tiene remedio cuando ha sido perfectamente domesticado.
La educación que recibe la mayor parte de los seres humanos esta prejuiciada y Albert Einstein decía que es más fácil romper un átomo que un prejuicio.
Una cuarta y última conclusión tendría que ser que realmente es posible crear al nuevo ciudadano, pero esta tendría que ser con un nuevo tipo de educación y que necesariamente tendríamos que empezar desde el principio.
La escuela, el punto de encuentro de la sociedad del presente y del futuro
Como ya lo hemos dicho, en la escuela se aprende lo que actualmente hacemos para sobrevivir, es ahí donde hemos aprendido y fortalecido nuestros vicios y nuestras virtudes, desgraciadamente, mas vicios que virtudes.
La escuela puede convertirse en el punto de encuentro de toda la sociedad, es donde podemos tener el contacto directo con los personajes que estarán construyendo el futuro en un tiempo no muy lejano.
Podríamos pensar en los medios de comunicación, pero en estos no existe la verdadera comunicación porque no exista la posibilidad de cerrar los ciclos de comunicación, de hecho, está mal dicho “medios de comunicación”.
Se envían los mensajes a los auditorios, pero no sabemos si se recibe el mensaje, muchas veces se tergiversa la información, por lo tanto los medios no se puede hacer cargo de una buena educación para la población, pueden contribuir, que es muy distinto.
La escuela es el punto de contacto que ninguna otra institución tiene. Necesariamente tenemos que pensar en la formación de los nuevos ciudadanos, necesitamos crear las condiciones en las que verdaderamente los alumnos aprendan a pensar, que aprendan a crear sus propias circunstancias, necesitamos poner todas las condiciones para que la información que reciban a través de todos sus sentidos la conviertan en conocimiento.
Necesariamente tenemos que dejar atrás el procesos de domesticación bajo la cual nosotros fuimos formados.
Mucho se ha dicho que la educación es la palanca para el desarrollo, pero desgraciadamente solo son palabras que no se apoyan con la suficiente fundamentación teórica ni con los recursos materiales para hacerla realidad.
Necesitamos formar un nuevo maestro que sea capaz de formar al hombre nuevo. Por supuesto que el maestro debe ser el ideal a seguir en el nuevo escenario, de otra manera, no podría dar lo que no tiene.
Lo ideal sería que la reforma educativa sea impulsada desde el mas alto nivel, desde la presidencia de la república, pero si esto no se diera, tendríamos que trabajar desde la sociedad civil.
Se da el caso por desgracia, que la sociedad civil no está organizada y que
tiene enorme resistencia para hacer algo por si misma puesto que toda
nuestra historia ha sido “educada” para solo seguir los lineamientos de los gobernantes en turno.
No es fácil organizar a la sociedad civil, pero existen los recursos para poderla organizar y hacer algo verdaderamente significativo.
Todas las grandes luchas que se han dado a través de la humanidad han iniciado con la idea de un solo hombre o una mujer, la transformación de estos han dado lugar a la transformación de una segunda persona y estos dos han dado lugar a la transformación de otras mas y así sucesivamente las personas con cierto nivel de conciencia se multiplican en forma geométrica dando lugar a los movimientos sociales a los cuales no fácilmente se les desprecia por los gobernantes.
Un movimiento que se podría formar es para impulsar el cambio de la educación que actualmente tenemos aportando las ideas clave conjuntamente con su instrumentación.
Este movimiento no sería de ninguna manera violento, a lo que tanto temen los gobernantes en turno.
Es bastante probable que con un movimiento de esta naturaleza se pueda contar con el apoyo total de la población.
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Entre los grandes problemas que padecemos como sociedad está la inseguridad, la pobreza, la corrupción, la impunidad, la drogadicción, el narcotráfico, etc.
Detrás del problema de la inseguridad hay un pensamiento que nos ayuda a resignarnos a aceptar la existencia de la inseguridad.
He escuchado las palabras que nos dicen: “La inseguridad es algo que nunca va a dejar de existir”.
Cuando pensamos en los delincuentes nos olvidamos de pensar en quienes los formaron. Para nada contemplamos la responsabilidad que tuvieron los padres de familia, los ciudadanos, la escuela, los medios de comunicación y el mismo gobierno.
Los delincuentes pasan desapercibidos por la mayoría de las instituciones, sino hasta que se te toma infragnanti.
Los delincuentes no se forman solos, necesariamente tienen sus cómplices.
Si analizamos con mayor profundidad nos encontraremos que nosotros los ciudadanos tenemos alguna responsabilidad.
La corrupción
De igual manera cuando hablamos de corrupción automáticamente pensamos en el policía que acepta nuestras “mordidas” o en el gobierno que extorsiona al empresario o que simplemente solicita un “donativo” para acelerar los tramites, pero generalmente no vemos la contraparte.
Existen los corruptos como los corruptores.
Si la sociedad entera fuera incorruptible no podría haber un gobierno corrupto.
Lo que existe en el gobierno es en realidad el fiel reflejo de lo que existe en la sociedad.
La impunidad
De cada 100 delincuentes que cometen un delito, solo 4 de ellos son consignados ante la autoridad. Esto nos habla del alto nivel de impunidad. Prácticamente no hay investigación acerca de los delitos que se cometen y que se denuncian.
Ha habido varios casos en que los mismos familiares realizan las investigaciones con respecto a los delitos y que se concluyen exitosamente.
La impunidad es un gran aliento para los delincuentes, saben perfectamente de que las probabilidades de ser atrapados son mínimas.
La pobreza
México es un país con enormes recursos naturales como pocos en el mundo y sin embargo, tenemos casi la mitad de la población en extrema pobreza.
Hay países que tienen escasez de recursos y sin embargo están entre los países más ricos.
Por otro lado, tenemos a los millonarios entre los más ricos del mundo. Somos un país con diferencias abismales.
Estas condiciones han hecho que México sea un campo propicio para la lucha de los pobres contra los ricos y de los ricos contra los pobres.
Los acontecimientos de la historia de México han estado marcados por esas luchas y que por cierto han representado un gran desgaste para todos los mexicanos.
¿Porque no hemos alcanzado el éxito de otras naciones?
Algo que no hemos entendido es que el conjunto de problemas que tenemos como sociedad están perfectamente articulados unos con otros, por ejemplo, la inseguridad está perfectamente articulada con la corrupción, esta está articulada con la impunidad y esta con la ignorancia y esta con la drogadicción, etc.
El conjunto de los problemas integran un monstruo de dimensiones
colosales el cual carece de contrapesos en la sociedad.
De repente surgen grupos de personas que intentan luchar contra la inseguridad en forma aislada y cuando llegan al monstruo, este lo advierte y decide tragarse al grupo y con ello desaparece la lucha.
Por otro lado aparece un grupo que pretende luchar contra la impunidad, que forma parte de ese monstruo y de la misma manera lo detecta y antes de que lleguen a dañarlo, este se los traga.
Así sucede con cada uno de los problemas que padecemos como sociedad, y es por eso que las luchas contra los males sociales se convierten en luchas inútiles y desgastantes.
Se ha dicho que México es un país de instituciones, cierto, pero están penetradas por ese monstruo, o más bien, todos somos parte de ese monstruo.
Veamos las principales instituciones, por ejemplo tenemos a la familia que se encuentra en una franca crisis.
Del 100% de los matrimonios, el 25 % de ellos son los que finalmente se divorcian, el 70% se encuentra unidos bajo un mismo techo, pero están separados por los constantes pleitos y solo el 5% de estos se encuentran haciendo una vida plena y feliz.
¿Que se puede esperar de los matrimonios en estas condiciones?
Estos datos nos hablan por sí mismos. ¿Qué se puede esperar de la institución familiar mexicana?
Veamos la escuela de todos los niveles.
Según las últimas evaluaciones internacionales, la escuela mexicana se encuentra entre los últimos lugares.
Lo que nos podemos encontrar en la escuela es que no se le enseña a pensar al alumno, solo aprende a consumir información, los alumnos no encuentran información que sea verdaderamente significativa, es por ello que desertan de la escuela.
Estos estudiantes se pierden del placer de construir un futuro promisorio.
Es tan malo el nivel de educación que los egresados de las universidades no encuentran trabajo porque fueron educados para emplearse, no para emprender nuevas empresas.
Los estudiantes estudian algo que nunca verán en el campo laboral, eso se debe a que aprendieron a consumir la información, no a crearla.
Vivimos en una época en la que las cosas evolucionan a una velocidad vertiginosa, lo que hoy se estudia no tendrá ninguna utilidad dentro de 5 años, de ahí la necesidad de aprender a crear el conocimiento.
Algunos países han entendido lo anterior y están haciendo los cambios que se requieren.
En México estamos discutiendo otras cosas que nada tiene que ver con la construcción de nuestro futuro.
Los medios de comunicación.
Conforme pasa el tiempo, los medios de comunicación están adquiriendo una influencia tal como la tenía la iglesia en los siglos de la colonia y en el siglo XIX. En esos tiempos no se hacía nada en el país, a menos que tuviera la bendición de la nada santa iglesia católica.
Hoy también sucede lo mismo, solo que ahora el mando lo tienen los medios de comunicación, especialmente las dos cadenas de televisión, las cuales tienen el 80% de audiencia.
Se dan el lujo de comprar la conciencia de la cámara de diputados y la de senadores para pasar la ley que ellos mismos diseñaron para obtener el máximo de beneficios.
Parece que lo único que les interesa a estos medios es la ganancia a costa de lo que sea, no respetan la mínima legislación amparados en el poder que han acumulado y en la apatía de la población.
La influencia que han ejercido ha servido para perpetuar los usos y costumbres, mismos que no generan el progreso.
Según la legislación los medios de comunicación tienen la función de informar, orientar, educar y entretener.
De estas cuatro funciones, informa parcialmente, nos informa de todo lo que no necesitamos para generar el progreso de la población, lo que realmente necesitamos lo ignora. No nos orienta en los grandes problemas nacionales, mas bien nos confunde; No nos educa. Ciertamente nos entretiene, pero en función de la miseria de los seres humanos. No existe un entretenimiento sano.
Son pocos los que cuestionan los contenidos de los medios, pero ninguno que haga propuestas para realmente mejorarlos.
Los gobiernos
Quienes llegan a formar parte de los equipos de gobierno lo logran por diversas razones, muchos por influencias, por necesidad, por compadrazgos, por corrupción, pero pocos son los que llegan ahí con un afán de servir a la población.
Muchos dicen: “Lo primero es llegar al poder, una vez estando ahí, veremos que hacemos”.
Una vez que llegan ahí, realmente no saben que hacer, no les resulta tan fácil como pensaban, muchos de los funcionarios aprovechan el puesto para servirse para sus propios intereses particulares.
Se ha dicho que México es un país de instituciones, es cierto, pero quienes manejan las instituciones están viciados y carecen de la filosofía de las mismas instituciones. Esto los hace vulnerables ante el poder de los que todo lo tienen terminando por corromper al conjunto de las instituciones.
Existe una parálisis social e institucional que impide que se realicen los cambios que son indispensables a todos los niveles de la sociedad.
Por supuesto que todos nos damos cuenta de la necesidad de cambiar, pero estamos esperando que el otro cambie para que yo pueda cambiar. Eso es imposible.
Todos estamos esperando a que llegue al gobierno alguien iluminado para que se atreva a realizar los cambios, pero que no nos perjudique a nosotros, el día que eso ocurra, entonces si lo tacharemos de represivo y si no hace los lo que debiera, entonces lo tachamos de un gobierno débil, total que nunca estamos satisfechos y por supuesto que nunca estaremos satisfechos porque estará faltando nuestra acción personal.
¿Podremos romper con la dependencia?
Como se podrá ver, no existen las condiciones en que se puedan dar los verdaderos cambios en la sociedad porque siempre estamos esperando que el otro empiece. Nadie hará el trabajo que a nosotros mismos nos corresponde.
Hay infinidad de grupos que se reúnen para platicar, para discutir los diferentes problemas que padecemos y para exigir que se cumplan los compromisos contraídos con la población durante sus campañas políticas, pero una vez que se encuentran ocupando los puestos por lo que tanto lucharon, nos dicen que no hay presupuesto, que no pueden afectar a los grandes intereses o que simplemente no proceden los proyectos, etc.
Muchas veces los luchadores se resignan a esperar el momento para llegar ellos mismos al poder y entonces si cumplir con las exigencias, pero ¿quién puede garantizar que ellos si cumplirán?
Como podremos ver, no existen ni las personas ni las instituciones que realmente estén dispuestos a realizar el trabajo de transformar esta sociedad. Ni las familias, ni las escuelas, ni los medios de comunicación, ni las iglesias ni los gobiernos. Todos estados condicionados y domesticados para vivir la vida de una determinada forma.
Con todos los defectos que tienen la sociedad da lugar a un gran monstruo, que se resiste a cambiar a toda costa y cualquier intento de algún grupo social que pretende introducir un cambio es impedido por la misma sociedad.
Son significativos los cambios que realizan algunas ONGs y algunos grupos religiosos, pero ante la magnitud de los problemas sociales, se conviertes en algo insignificante.
Una primera conclusión que tendríamos que hacer es que los seres humanos somos el resultado de lo que hemos cultivado en nuestra mente.
Lo explico de una manera distinta.
Si se nos explica en el seno de la familia y en la escuela que somos seres muy limitados y nos la creemos, así actuamos en la vida y así nos va en ella.
Una segunda conclusión tendría que ser que en la medida en que se nos domesticó, en esa medida nos será difícil cambiar, a menos que queramos cambiar.
En una ocasión se hizo un experimento en el que se colocó en una vitrina de vidrio a una piraña y a un pez pequeño pero separados por un vidrio. Fueron muchos choques que se dio la piraña que aprendió que no debía pasar esa barrera. Se quito el vidrio que los separaba y la piraña no paso la barrera.
La mayor parte de los seres humanos somos semejantes, se nos “educa” con determinadas ideas y las mantenemos en nuestra mente por el resto de nuestra vida.
Por supuesto que esto no aplica a usted que esta leyendo este trabajo, sino solo aplica para aquellos que nunca leen, para los que no se detienen para pensar las que están escuchando, para los que nos les interesa cambiar el patrón de conducta para mejorar su vida.
Por todo lo anterior, pareciera que no existe ninguna solución para mejorar la condición del ser humano ni a corto ni a largo plazo.
Una tercera conclusión es que el ser humano no tiene remedio cuando ha sido perfectamente domesticado.
La educación que recibe la mayor parte de los seres humanos esta prejuiciada y Albert Einstein decía que es más fácil romper un átomo que un prejuicio.
Una cuarta y última conclusión tendría que ser que realmente es posible crear al nuevo ciudadano, pero esta tendría que ser con un nuevo tipo de educación y que necesariamente tendríamos que empezar desde el principio.
La escuela, el punto de encuentro de la sociedad del presente y del futuro
Como ya lo hemos dicho, en la escuela se aprende lo que actualmente hacemos para sobrevivir, es ahí donde hemos aprendido y fortalecido nuestros vicios y nuestras virtudes, desgraciadamente, mas vicios que virtudes.
La escuela puede convertirse en el punto de encuentro de toda la sociedad, es donde podemos tener el contacto directo con los personajes que estarán construyendo el futuro en un tiempo no muy lejano.
Podríamos pensar en los medios de comunicación, pero en estos no existe la verdadera comunicación porque no exista la posibilidad de cerrar los ciclos de comunicación, de hecho, está mal dicho “medios de comunicación”.
Se envían los mensajes a los auditorios, pero no sabemos si se recibe el mensaje, muchas veces se tergiversa la información, por lo tanto los medios no se puede hacer cargo de una buena educación para la población, pueden contribuir, que es muy distinto.
La escuela es el punto de contacto que ninguna otra institución tiene. Necesariamente tenemos que pensar en la formación de los nuevos ciudadanos, necesitamos crear las condiciones en las que verdaderamente los alumnos aprendan a pensar, que aprendan a crear sus propias circunstancias, necesitamos poner todas las condiciones para que la información que reciban a través de todos sus sentidos la conviertan en conocimiento.
Necesariamente tenemos que dejar atrás el procesos de domesticación bajo la cual nosotros fuimos formados.
Mucho se ha dicho que la educación es la palanca para el desarrollo, pero desgraciadamente solo son palabras que no se apoyan con la suficiente fundamentación teórica ni con los recursos materiales para hacerla realidad.
Necesitamos formar un nuevo maestro que sea capaz de formar al hombre nuevo. Por supuesto que el maestro debe ser el ideal a seguir en el nuevo escenario, de otra manera, no podría dar lo que no tiene.
Lo ideal sería que la reforma educativa sea impulsada desde el mas alto nivel, desde la presidencia de la república, pero si esto no se diera, tendríamos que trabajar desde la sociedad civil.
Se da el caso por desgracia, que la sociedad civil no está organizada y que
tiene enorme resistencia para hacer algo por si misma puesto que toda
nuestra historia ha sido “educada” para solo seguir los lineamientos de los gobernantes en turno.
No es fácil organizar a la sociedad civil, pero existen los recursos para poderla organizar y hacer algo verdaderamente significativo.
Todas las grandes luchas que se han dado a través de la humanidad han iniciado con la idea de un solo hombre o una mujer, la transformación de estos han dado lugar a la transformación de una segunda persona y estos dos han dado lugar a la transformación de otras mas y así sucesivamente las personas con cierto nivel de conciencia se multiplican en forma geométrica dando lugar a los movimientos sociales a los cuales no fácilmente se les desprecia por los gobernantes.
Un movimiento que se podría formar es para impulsar el cambio de la educación que actualmente tenemos aportando las ideas clave conjuntamente con su instrumentación.
Este movimiento no sería de ninguna manera violento, a lo que tanto temen los gobernantes en turno.
Es bastante probable que con un movimiento de esta naturaleza se pueda contar con el apoyo total de la población.
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Las instituciones están fundadas sobre principios falsos
Por Ernesto Partida Pedroza
La fundación de todos los gobiernos parten de un postulado falso:”El hombre es malo por naturaleza y debe haber alguien que los controle”.
Bajo este principio los gobiernos crean muchas instituciones basadas en la desconfianza entre los unos y los otros.
Así tenemos a las procuradurías, a las contralorías, a los ejércitos, a las corporaciones policíacas y hasta las comisiones de derechos humanos.
El conjunto de estas instituciones absorben grandes presupuestos y los resultados son muy discutibles porque entre más se fortalecen estas instituciones, mas crecen los problemas que supuestamente combaten.
Los efectos son tan perniciosos que han contaminado a las instituciones que están ahí precisamente para crear la confianza entre los unos y los otros: Las instituciones de educación.
Los mismos principios bajo los cuales funcionan las instituciones anteriores, son los mismos bajo los cuales funcionan ahora las escuelas.
“El hombre es malo por naturaleza y es necesario crear todos los mecanismos para someterlo y así es como terminamos domesticando a la población”.
Otro principio falso sobre el cual se fundan las instituciones es en el sentido de que el hombre es un animal.
Curiosamente tenemos el sistema “educativo”, que más bien tiene que ver con la domesticación.
Esto nos ha llevado a tener los grandes problemas como sociedad.
La domesticación funciona muy bien en ciertas especies de animales, pero no con el hombre.
La domesticación nos lleva a que solo usemos el 5% de nuestro potencial.
Si de verdad usáramos un sistema educativo, estaríamos en condiciones para usar nuestro 100%.
Existe toda la información para poder integrar una institución que ayude a los estudiantes a usar el 100% de su potencial.
El problema es que las personas y las instituciones venimos arrastrando los patrones de conducta e ideas que tienen que ver con la domesticación. Este sistema ha implantado en nuestra mente todos los mecanismos posibles para resistir a los cambios.
No falta mucho en que podamos armar el rompecabezas con todas las piezas que todavía andan sueltas.
Ya es posible fundar instituciones de educación integral que doten a los alumnos de las grandes capacidades.
Esperamos que pronto se produzca la voluntad política de nuestros gobernantes para emprender esta magna tarea.
Si esto no se produjera, existe infinidad de los espacios en los medios de comunicación para impulsar todas las iniciativas posibles e iniciar el cambio en las instituciones de educación.
Ya es tiempo que los medios dejen de ser solo testigos del diario acontecer, tienen la obligación de provocar los cambios en la mentalidad de sus usuarios para crear las mejores condiciones del país.
Si en estas dos instancias no se produjera la voluntad política, nos queda cada una de las instituciones de educación que se interesan en el futuro de esta nación, hay muchas innovaciones que esperan ser aplicadas por los estudiantes.
Si en ninguna de estas instancias no se produjera ninguna iniciativa en ese sentido, solo quedamos nosotros como individuos.
Son los individuos los que producen las ideas, son los que impulsan las grandes iniciativas, no son las masas las que producen los cambios de la humanidad.
Son los individuos los que pueden incursionar en las miles de instituciones y a través de estas pueden introducir los cambios para crear una educación que nos lleve a crear el bienestar para toda la población.
El futuro de nosotros y de nuestros hijos esta en nuestras manos.
En estos meses se habla mucho de la reforma del estado, sería interesante cuestionar a los diputados y senadores acerca de estos fundamentos filosóficos.
Los medios de comunicación tienen un tema muy interesante con el que pueden ayudar a conectar a los filósofos con los diputados para garantizar que van a crear las leyes que realmente ayuden a generar el bienestar para toda la población.
Para cualquier comentario, pregunta, crítica o aportación:
ernestopartida44@yahoo.com.mx
La fundación de todos los gobiernos parten de un postulado falso:”El hombre es malo por naturaleza y debe haber alguien que los controle”.
Bajo este principio los gobiernos crean muchas instituciones basadas en la desconfianza entre los unos y los otros.
Así tenemos a las procuradurías, a las contralorías, a los ejércitos, a las corporaciones policíacas y hasta las comisiones de derechos humanos.
El conjunto de estas instituciones absorben grandes presupuestos y los resultados son muy discutibles porque entre más se fortalecen estas instituciones, mas crecen los problemas que supuestamente combaten.
Los efectos son tan perniciosos que han contaminado a las instituciones que están ahí precisamente para crear la confianza entre los unos y los otros: Las instituciones de educación.
Los mismos principios bajo los cuales funcionan las instituciones anteriores, son los mismos bajo los cuales funcionan ahora las escuelas.
“El hombre es malo por naturaleza y es necesario crear todos los mecanismos para someterlo y así es como terminamos domesticando a la población”.
Otro principio falso sobre el cual se fundan las instituciones es en el sentido de que el hombre es un animal.
Curiosamente tenemos el sistema “educativo”, que más bien tiene que ver con la domesticación.
Esto nos ha llevado a tener los grandes problemas como sociedad.
La domesticación funciona muy bien en ciertas especies de animales, pero no con el hombre.
La domesticación nos lleva a que solo usemos el 5% de nuestro potencial.
Si de verdad usáramos un sistema educativo, estaríamos en condiciones para usar nuestro 100%.
Existe toda la información para poder integrar una institución que ayude a los estudiantes a usar el 100% de su potencial.
El problema es que las personas y las instituciones venimos arrastrando los patrones de conducta e ideas que tienen que ver con la domesticación. Este sistema ha implantado en nuestra mente todos los mecanismos posibles para resistir a los cambios.
No falta mucho en que podamos armar el rompecabezas con todas las piezas que todavía andan sueltas.
Ya es posible fundar instituciones de educación integral que doten a los alumnos de las grandes capacidades.
Esperamos que pronto se produzca la voluntad política de nuestros gobernantes para emprender esta magna tarea.
Si esto no se produjera, existe infinidad de los espacios en los medios de comunicación para impulsar todas las iniciativas posibles e iniciar el cambio en las instituciones de educación.
Ya es tiempo que los medios dejen de ser solo testigos del diario acontecer, tienen la obligación de provocar los cambios en la mentalidad de sus usuarios para crear las mejores condiciones del país.
Si en estas dos instancias no se produjera la voluntad política, nos queda cada una de las instituciones de educación que se interesan en el futuro de esta nación, hay muchas innovaciones que esperan ser aplicadas por los estudiantes.
Si en ninguna de estas instancias no se produjera ninguna iniciativa en ese sentido, solo quedamos nosotros como individuos.
Son los individuos los que producen las ideas, son los que impulsan las grandes iniciativas, no son las masas las que producen los cambios de la humanidad.
Son los individuos los que pueden incursionar en las miles de instituciones y a través de estas pueden introducir los cambios para crear una educación que nos lleve a crear el bienestar para toda la población.
El futuro de nosotros y de nuestros hijos esta en nuestras manos.
En estos meses se habla mucho de la reforma del estado, sería interesante cuestionar a los diputados y senadores acerca de estos fundamentos filosóficos.
Los medios de comunicación tienen un tema muy interesante con el que pueden ayudar a conectar a los filósofos con los diputados para garantizar que van a crear las leyes que realmente ayuden a generar el bienestar para toda la población.
Para cualquier comentario, pregunta, crítica o aportación:
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Etiquetas:
derecho,
educación,
Instituciones,
justicia,
Política
No preguntes que puede hacer México por ti...
Por Ernesto Partida Pedroza
No te preguntes que puede hacer México por ti, mejor pregúntate que podrás hacer tú por México.
La grandeza de los países se debe a que una buena parte de sus ciudadanos se ocupan de aportar su talento para servir a los demás.
La grandeza no la constituyen los grandes recursos que tienen los países, sino sus hombres y mujeres que saben hacer milagros con lo poco o mucho que tienen.
Las obligaciones, no los derechos son la clave para generar el progreso de los pueblos.
La grandeza no se construye con lo que viene del exterior, sino de los sale de nuestro interior.
Enfatizar los derechos nos lleva a crear el egoísmo y la dependencia en los ciudadanos.
Son las obligaciones las que nos proporcionan la libertad para hacer en la vida lo que más deseamos.
La riqueza de los pueblos no se deben a sus recursos, hay quienes tienen todos para ser ricos y en la realidad son pobres y hay otros pueblos que carecen de recursos y están entre los más ricos del planeta.
La gran diferencia entre los países ricos y pobres se debe a la actitud que tienen unos y otros.
La grandeza de los pueblos se debe a la actitud correcta ante las adversidades.
México está entre los más ricos del planeta en cuanto a recursos, pero tiene la actitud incorrecta y esto nos coloca entre los que su población permanece en la pobreza.
La actitud incorrecta de la mayor parte de los mexicanos es esperar a que México nos cumpla, cuando nosotros no hemos cumplido con él.
La actitud incorrecta se debe al tipo de educación que hemos tenido.
El error más grande que hemos cometido los adultos es el domesticar a nuestros niños.
La labor las grande de los maestros es la de despertar la grandeza que hay en cada uno de los niños.
Es indispensable generar todos los cambios en la educación para poder estar a la altura de las circunstancias.
El México que tenemos es el mismo que nosotros mismos hemos creado conciente o inconscientemente.
Si nosotros fuimos los que creamos el México actual, entonces también somos quienes lo podemos cambiar por un México distinto.
Los pueblos que depositan toda su esperanza en los hombres corren el riesgo en generar sin darse cuenta las dictaduras.
Lo mejor es que se rijan por principios.
Nos hace falta introducir los principios en todas las instituciones empezando por la familia, la educación y los medios de comunicación.
Necesitamos crear las ideas que nos lleven a crear la riqueza entre todos y para todos a partir de lo que tenemos.
Necesitamos crear una educación que deje de solo producir empleados y empezar a formar a los emprendedores que le den el brillo que este país necesita.
Los gobernantes que tenemos son los mismos que nosotros hemos formado en la sociedad y por los que nosotros mismos hemos votado.
Si no estamos satisfechos con ellos, nosotros debemos estar insatisfechos con nuestra obra y debemos ponernos a trabajar para preparar a nuestros hijos para que puedan tomar la responsabilidad que nuestros gobernantes actuales no supieron o no quisieron cumplir.
No tenemos derecho a quejarnos puesto que ellos son hechos a imagen y semejanza nuestra.
El principal instrumento para transformar la sociedad actual no son las armas, sino la educación de calidad que debe empezar desde el hogar y terminar con la muerte.
Como sociedad moderna, no tenemos derecho a usar los medios de comunicación para producir y consumir la basura informativa que a nadie edifica.
Como sociedad moderna tenemos la obligación de exigir que los grandes inventos del siglo XX sean usados en forma racional para crear una mejor sociedad.
El futuro de México será tan grande y tan prospero como tú y yo hagamos el trabajo al que estamos destinados a hacer.
Pongo a su disposición otro artículo complementario, si usted me lo solicita, con gusto se lo envío.
¿Educamos o domesticamos?
Los signos de la calidad en la educación
ernestopartida44@yahoo.com.mx
No te preguntes que puede hacer México por ti, mejor pregúntate que podrás hacer tú por México.
La grandeza de los países se debe a que una buena parte de sus ciudadanos se ocupan de aportar su talento para servir a los demás.
La grandeza no la constituyen los grandes recursos que tienen los países, sino sus hombres y mujeres que saben hacer milagros con lo poco o mucho que tienen.
Las obligaciones, no los derechos son la clave para generar el progreso de los pueblos.
La grandeza no se construye con lo que viene del exterior, sino de los sale de nuestro interior.
Enfatizar los derechos nos lleva a crear el egoísmo y la dependencia en los ciudadanos.
Son las obligaciones las que nos proporcionan la libertad para hacer en la vida lo que más deseamos.
La riqueza de los pueblos no se deben a sus recursos, hay quienes tienen todos para ser ricos y en la realidad son pobres y hay otros pueblos que carecen de recursos y están entre los más ricos del planeta.
La gran diferencia entre los países ricos y pobres se debe a la actitud que tienen unos y otros.
La grandeza de los pueblos se debe a la actitud correcta ante las adversidades.
México está entre los más ricos del planeta en cuanto a recursos, pero tiene la actitud incorrecta y esto nos coloca entre los que su población permanece en la pobreza.
La actitud incorrecta de la mayor parte de los mexicanos es esperar a que México nos cumpla, cuando nosotros no hemos cumplido con él.
La actitud incorrecta se debe al tipo de educación que hemos tenido.
El error más grande que hemos cometido los adultos es el domesticar a nuestros niños.
La labor las grande de los maestros es la de despertar la grandeza que hay en cada uno de los niños.
Es indispensable generar todos los cambios en la educación para poder estar a la altura de las circunstancias.
El México que tenemos es el mismo que nosotros mismos hemos creado conciente o inconscientemente.
Si nosotros fuimos los que creamos el México actual, entonces también somos quienes lo podemos cambiar por un México distinto.
Los pueblos que depositan toda su esperanza en los hombres corren el riesgo en generar sin darse cuenta las dictaduras.
Lo mejor es que se rijan por principios.
Nos hace falta introducir los principios en todas las instituciones empezando por la familia, la educación y los medios de comunicación.
Necesitamos crear las ideas que nos lleven a crear la riqueza entre todos y para todos a partir de lo que tenemos.
Necesitamos crear una educación que deje de solo producir empleados y empezar a formar a los emprendedores que le den el brillo que este país necesita.
Los gobernantes que tenemos son los mismos que nosotros hemos formado en la sociedad y por los que nosotros mismos hemos votado.
Si no estamos satisfechos con ellos, nosotros debemos estar insatisfechos con nuestra obra y debemos ponernos a trabajar para preparar a nuestros hijos para que puedan tomar la responsabilidad que nuestros gobernantes actuales no supieron o no quisieron cumplir.
No tenemos derecho a quejarnos puesto que ellos son hechos a imagen y semejanza nuestra.
El principal instrumento para transformar la sociedad actual no son las armas, sino la educación de calidad que debe empezar desde el hogar y terminar con la muerte.
Como sociedad moderna, no tenemos derecho a usar los medios de comunicación para producir y consumir la basura informativa que a nadie edifica.
Como sociedad moderna tenemos la obligación de exigir que los grandes inventos del siglo XX sean usados en forma racional para crear una mejor sociedad.
El futuro de México será tan grande y tan prospero como tú y yo hagamos el trabajo al que estamos destinados a hacer.
Pongo a su disposición otro artículo complementario, si usted me lo solicita, con gusto se lo envío.
¿Educamos o domesticamos?
Los signos de la calidad en la educación
ernestopartida44@yahoo.com.mx
Suscribirse a:
Entradas (Atom)